Ser pobre y sin estudios incide directamente en la salud de los mayores

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

Las diferencias socioeconómicas tienen un fuerte impacto sobre la salud de los mayores, según un estudio de la Universidad de Manchester en Reino Unido que ha hecho público en un comunicado el Consejo de Investigación Económica y Social de Reino Unido. Los resultados del trabajo muestran que el impacto de la riqueza y la clase social sobre el bienestar de los mayores es mucho más grande de lo asumido hasta el momento.

El estudio se basó en un análisis detallado del Estudio Longitudinal Inglés sobre Envejecimiento, un trabajo multidisciplinar que contiene información detallada sobre la salud, economía y circunstancias sociales recogida entre 2002 y 2007.

Los resultados mostraron que aquellas personas de grupos socio-económicos con menos recursos morían antes que los que tenían una situación más acomodada. Además, estas personas y aquellas con menos educación y salud eran más propensas a sufrir depresión y trastornos a largo plazo como hipertensión, diabetes y obesidad.

Según los autores, las desigualdades en salud y esperanza de vida surgían de diferencias socioeconómicas persistentes entre las personas más mayores aunque eran más elevadas entre aquellos con entre 50 y 70 años.

Los resultados muestran que la jubilación es algo positivo siempre y cuando no sea obligada. Aquellos que son forzados a retirarse suelen tener peor salud mental que los que lo hacen como un paso natural y voluntario.

Los autores añaden que los mayores que participaban en actividades no laborales como el voluntariado o el cuidado de otros tenían una mejor salud mental y se sentían mejor en términos generales pero sólo si sentían que su contribución se apreciaba y recompensaba.

Según explica James Nazroo, director del estudio, "estos descubrimientos tienen importantes implicaciones para todos nosotros. El aumento en la esperanza de vida plantea importantes desafíos para las autoridades públicas. Entre ellos la necesidad de responder a las marcadas desigualdades en la posición económica y la esperanza de vida a edades avanzadas".

Nazroo recuerda también que a pesar de que se vive más tiempo muchas personas dejan de trabajar antes de la edad de jubilación estipulada y una gran proporción de ellos aún son capaces de aportaciones positivas a la sociedad, la ecomía y su propio bienestar. "Nuestros descubrimientos nos ayudarán a comprender cómo puede la sociedad ayudar a las personas a darse cuenta de este potencial", concluye el investigador.