Los trabajadores sociales reclaman tener mayor presencia en el diseño de políticas urbanas de vivienda

ZARAGOZA, 6 (EUROPA PRESS)

La profesora de la Universidad de Barcelona, Elisabet Tejero, ha reivindicado hoy el papel de los trabajadores sociales en las políticas urbanas de vivienda y de vertebración de barrios y ciudades durante su intervención en el XI Congreso Estatal de Trabajo Social, que reúne desde hoy y hasta el viernes a 1.300 profesionales en el Auditorio de Zaragoza.

La especialista ha estimado que la vivienda es un derecho cívico y de integración, que marca los límites entre los espacios sociales integrados y la precariedad, la pobreza y la exclusión social, al tiempo que ha señalado que vivienda y urbanismo son piezas clave para construir una sociedad moderna e igualitaria, según han informado desde el congreso en un comunicado.

En su opinión, "la progresiva liberalización del mercado inmobiliario y la práctica desaparición de la política de vivienda como uno de los pilares básicos de la cohesión social han provocado que el acceso a la vivienda esté hoy en manos del mercado especulativo".

En este sentido, ha afirmado que la "exclusión social pasa hoy de manera central por el factor vivienda, que incluye hipotecas impagables, desahucios, asedio inmobiliarios, infravivienda, pisos patera, reagrupaciones familiares y hacinamiento" y esto afecta, "ya no sólo al colectivo de desfavorecidos, sino al conjunto de la población".

Elisabet Tejero ha propuesto, desde el trabajo social, pensar formas de coordinación y cogestión de modelos residenciales plurales para atender la promoción social de diferentes colectivos vulnerables.

Estas propuestas son, según Tejero, el facilitar jurídica, política y económicamente la formación de cooperativas de vivienda social; apoyar para que familiares de personas con discapacidad inviertan en viviendas de emancipación para sus hijos; y apoyar fiscalmente a que la gente alquile pisos a colectivos sociales que lo necesiten.

Además, ha abogado por nuevos modelos residenciales basados en tipologías que combinen los espacios privados de la familia o núcleo residencial con el resto dedicado a espacios y servicios colectivos y fórmulas más comunitarias de centros residenciales de carácter colectivo.

IMPLICACIÓN EN LAS POLÍTICAS SOCIALES

Otros de los asuntos que se ha tratado en las sesiones de tarde ha sido el sentido de la profesión en los servicios sociales, tema que ha abordado la diplomada en Trabajo Social y licenciada en Pedagogía, Monserrat Ibarz, para quien debe darse una mayor implicación de estos profesionales en las políticas sociales a todos los niveles, europeo, estatal, autonómico y local.

Asimismo, ha apuntado la necesidad de que el trabajador social acepte nuevas funciones como la de mediación, con lo que esto implica de trabajo en los barrios, para lo que "debe formarse de nuevo".

Ha recordado que, aunque las instituciones marcan la misión, su trabajo se debe a las personas, y ha apostado por superar la burocracia de la gestión, aplicando las nuevas tecnologías ya que la misión del trabajador "es potenciar al máximo las posibilidades de cada persona, para que mejoren sus vidas y poder afrontar las dificultades".

ACTUACIÓN EN LA JUSTICIA

Respecto a la actuación de los trabajadores sociales en el ámbito de la justicia, una trabajadora social de los juzgados de Logroño, Pilar Ruiz Rodríguez, ha señalado que esta profesión puede ser "imprescindible" en los tribunales, pero para eso se necesita la especialización e investigación.

Según ha comentado, hay que "utilizar criterios científicos en los que basar nuestros diagnósticos" y con esa finalidad "debemos formarnos en las diferentes técnicas de valoración de los conflictos matrimoniales, de la violencia familiar y de género, así como diseñar nuevos instrumentos validados científicamente que hagan nuestros diagnósticos más precisos".

Por otra parte, la coordinadora del Área de Sensibilización de Cáritas Zaragoza, Pilar Tirado, ha propuesto, dentro del ámbito de la iniciativa social, "cortar de raíz" cualquier atisbo de mercantilismo o de "trapicheo social" de la profesión y todo lo que suponga la privatización de servicios públicos "inherentes al derecho de ser ciudadano".

Igualmente, ha pedido desarrollar un Plan de Proximidad Social para los Jóvenes, de forma que se enfrenten a la profesión sabiendo lo que hacen. También ha señalado la necesidad de colaboradores y mediadores sociales "vitales", como los voluntarios, "creativos y críticos, que nos cuestionen y nos renueven".