Polémica por la construcción de un muro para separar a ricos y pobres bonaerenses

  • Buenos Aires, 8 abr (EFE).- La construcción de un muro para separar una lujosa zona residencial de un barrio pobre en la periferia de Buenos Aires desató hoy una intensa polémica sobre la legitimidad de los métodos para combatir la inseguridad.

Polémica por la construcción de un muro para separar a ricos y pobres bonaerenses

Polémica por la construcción de un muro para separar a ricos y pobres bonaerenses

Buenos Aires, 8 abr (EFE).- La construcción de un muro para separar una lujosa zona residencial de un barrio pobre en la periferia de Buenos Aires desató hoy una intensa polémica sobre la legitimidad de los métodos para combatir la inseguridad.

El alcalde del municipio de San Isidro, Gustavo Posse, ratificó su intención de levantar un paredón de más de 1,5 kilómetros de longitud pese a que las autoridades de la provincia de Buenos Aires dijeron que se lo impedirán y pese a la oleada de críticas que recibió.

Por su parte, un grupo de indignados vecinos de la localidad de San Fernando, vecina a San Isidro, organizaron una protesta en el pequeño tramo de muro de hormigón que ya ha sido construido y arrancaron sus estructuras metálicas como muestra de repudio.

Más allá de algunos empujones, todo ocurrió ante la mirada pasiva de decenas de policías que fueron desplegados en la zona donde se ha proyectado la obra, sobre el límite entre San Isidro y San Fernando, a unos 30 kilómetros al norte de la capital argentina.

La discusión por el muro se da en momentos en que la inseguridad se ha convertido nuevamente en una de las mayores preocupaciones de la población y en uno de los temas más debatidos de la campaña con miras a las elecciones legislativas del 28 de junio próximo.

El populoso cinturón urbano que rodea a Buenos Aires es una de las zonas donde se registran los mayores índices de delito en el país.

"Dentro del margen de la ley voy a hacer todo lo posible para cuidar a mis vecinos. Ese lugar es un corredor del delito", remarcó Posse al justificar la construcción del paredón en San Isidro, donde predominan las residencias lujosas pero también hay villas, como se conoce en Argentina a los barrios de chabolas.

Posse también dijo que por parte de las autoridades de la provincia de Buenos Aires "hubo un incumplimiento de su obligación de brindar seguridad" después de que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, calificara el muro como "símbolo de la discriminación".

Por su parte, el alcalde de San Fernando, Osvaldo Amieiro, presentó un recurso judicial para impedir que la "vergonzosa" iniciativa de Posse se lleve a cabo y exista "un anacrónico muro de Berlín".

La intención del municipio de San Isidro es que la pared de hormigón se complemente con un alambrado y tenga tres cruces habilitados con controles policiales a lo largo de sus 1.600 metros de longitud.

Entre los cientos de vecinos que se manifestaron en contra del proyecto estaba Mirta, quien aseguró a Efe que trabaja "en un comedor comunitario de San fernando que le da de comer a ancianos de San Isidro y jamás les negó nada a pesar de ser de otro barrio".

"Es indignante lo que está pasando. Este muro no hace más que ahondar las diferencias entre los barrios. Queremos soluciones que tengan que ver con seguridad y no que discriminen para que entre pobres nos terminemos matando", señaló a su vez María, vecina de San Isidro.

Marcos, un residente del elegante barrio de La Horqueta que también participó en la manifestación, dijo haberse acercado "a apoyar la protesta" por estar "totalmente en desacuerdo con este muro".

"Lo que necesitamos en Argentina y especialmente en San Isidro es construir puentes y no muros que nos separen. Uno de los principales problemas que tenemos es la falta de seguridad, pero los que más la sufren son los que viven en los barrios más humildes", agregó.

El ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, consideró que la construcción del paredón "es un error que hay que reparar" y sostuvo que "es una responsabilidad del gobierno provincial impedir" que continúen las obras, que se interrumpieron esta mañana.

"No puede haber muros que impidan la libre circulación y está la policía para impedirlo. Más allá de la preocupación de la gente de esa zona y de otras (por la inseguridad), no hay ninguna crisis que haga necesario semejante disparate", enfatizó.

Obligado por el incremento de la delincuencia y la presión social, a finales del mes pasado el Gobierno de Argentina anunció un plan para reforzar la seguridad y así tratar de tranquilizar a la opinión pública a tres meses de los comicios legislativos.

La tensión por la inseguridad se ha recrudecido en las últimas semanas, después de que la popular presentadora de televisión Susana Giménez abriera una polémica al pronunciarse a favor de la pena de muerte tras el asesinato de uno de sus colaboradores.