Una cuarta parte de los desempleados de Navarra son parados de larga duración, la mayoría mujeres y con baja formación

PAMPLONA, 19 (EUROPA PRESS) Un 26,6 por ciento de las personas desempleadas en Navarra son parados de larga duración, es decir, que tienen 25 años o más y llevan más de 12 meses en paro, o que tienen menos de 25 años y llevan más de 6 meses en el desempleo, según un estudio de UGT elaborado en el marco del convenio con el Observatorio Navarro del Empleo del Gobierno foral. En concreto, según el estudio presentado en rueda de prensa, en marzo de 2008 se contabilizaban en Navarra 23.586 personas en desempleo, de las que 6.281 eran personas paradas de larga duración (PLD), es decir, el 26,6 por ciento del total. Además, el 73 por ciento de este colectivo son mujeres, el 95,7 por ciento del total tiene 25 años o más y el grueso del colectivo se encuentra en la franja de 45 años o más, con un 69 por ciento. El nivel formativo del colectivo de parados de larga duración es bajo. Un 71 por ciento tiene Graduado Escolar, similar o inferior; un 12,4 por ciento tiene Formación Profesional de Grado Medio o Superior; un 8,4 por ciento, Bachiller, y un 8,1 por ciento, un título universitario. El colectivo de PLD tiene más dificultades para encontrar trabajo. Así, según explicó Beatriz Olagüe, la autora del estudio, las personas paradas de larga duración encuentran "reticencias por el tiempo que llevan en desempleo", además de que ese periodo que llevan en paro conlleva su "desconocimiento del mercado de trabajo, lo que les crea problemas para desenvolverse en la búsqueda de empleo". A esto se suma "la falta de motivación y la inseguridad". El sector que ha expulsado a un mayor número de PLD es el de servicios, con un 62,5 por ciento del total, seguido de la industria, con un 26,5 por ciento. Por debajo de estos datos se sitúan el resto de sectores, como el de construcción, que alcanza el 4,8 por ciento, y el agrícola, con un 1,45 por ciento. Otro 4,7 por ciento son personas que están buscando su primer trabajo. En el análisis por zonas de Navarra, destaca que en Lodosa el peso de las personas que hace tiempo no acceden a un trabjo es menor que en las demás, con un 15,48 por ciento del total de parados. En el otro extremo, Aoiz alcanza el 31,77 por ciento. PROPUESTAS Ante las dificultades de este colectivo, el estudio apuesta por la orientación profesional y la formación como las "herramientas principales para aumentar sus posibilidades de inserción", en palabras de Beatriz Olagüe. Según explicó, la formación debe contar con una parte práctica, ya que este colectivo lleva mucho tiempo sin trabajar, y la formación debe ser específica de ocupaciones más demandadas y no cubiertas, una formación a la carta de la que no se queden fuera las personas que tienen experiencia por no cumplir el requisito del nivel formativo. El estudio también propone que se aprueben incentivos económicos para la formación de estos desempleados, que se concedan ayudas para que puedan acceder a ella, que se planteen proyectos de formación con compromiso de empleo y que se creen talleres de empleo específicos. En cuanto a las empresas, se recomienda que planifiquen las posibles demandas de empleo futuras y que se forme a este colectivo para acceder a ellas. También aboga por informar al empresariado de los beneficios de las contrataciones de PLD y por sensibilizarles para que los utilicen. El estudio menciona también a los agentes sociales y explica que les corresponde la tarea de mejorar las condiciones de trabajo de distintos sectores "para que sea más apetecible acceder a estos empleos que cobrar prestaciones", entre otras tareas. Igualmente, se apuesta por la implicación de las entidades locales en la creación de ayudas, líneas presupuestarias o subvenciones que potencien la contrataciónes de estas personas para trabajar dentro de sus ámbitos, como por ejemplo en obras de infraestructuras que vayan a realizar. La directora del Observatorio de Empleo del Servicio Navarro de Empleo, Cristina Arcaya, valoró este estudio y señaló que el organismo que dirige tiene un "gran interés por acercarse al máximo a la realidad del mercado laboral, porque eso va a ayudar a ajustar las políticas de empleo".