Un acusado de matar a su hermano en Ibi (Alicante) durante una discusión por dinero reconoce los hechos


ALICANTE|

El acusado de matar a su hermano durante una discusión económica en su casa de la localidad alicantina de Ibi ha reconocido los hechos en el inicio del juicio que ha comenzado este lunes con jurado popular en la Audiencia de Alicante.

El procesado, de 50 años, ha admitido en la vista oral haber quitado la vida a su hermano con un cristal de un cenicero roto durante una discusión en el domicilio familiar que comenzó estando solo los dos en la vivienda y al recriminarle por qué no le daba dinero a un tercer hermano, ya que el acusado era el encargado de administrar la pensión de su madre, enferma de alzheimer.

Asimismo, ha confesado que en un primer momento se inventó una coartada "por miedo", diciendo que había entrado alguien encapuchado en casa que agredió a su hermano; pero que cuando reaccionó, en sede policial y más tarde también en sede judicial, reconoció los hechos y su culpa. También ha indicado que socorrió a su hermano, se ha mostrado arrepentido por lo sucedido y ha recordado que ha pedido perdón.

El ministerio fiscal pide para el acusado, en prisión preventiva, en su escrito provisional una pena de trece años de cárcel por un delito de homicidio, con la circunstancia de parentesco.

Por su parte, la defensa ha hecho hincapié en que no existía dolo o intención de matar y en la situación de familia "desestructurada", con una madre enferma de alzheimer y tres hermanos de edad adulta en paro conviviendo en la misma casa, con problemas de alcohol. Además, ha alegado las atenuantes de confesión y de arrebato-obcecación. Por ello, pide provisionalmente una pena de tres años de cárcel.

Según el escrito de conclusiones provisionales de la fiscal, los hechos ocurrieron el 8 de febrero de 2016 por la mañana cuando la víctima le echó en cara al acusado que no diera dinero a un tercer hermano, ya que el procesado era el encargado de gestionar la pensión de su madre, de edad avanzada.

La discusión se fue tornando más agresiva y se convirtió en pelea. Durante el forcejeo, se rompió un cenicero de cristal y el enjuiciado agredió a su hermano con un trozo de cristal, causándole cortes en la cara, cuello y manos, siempre según el escrito del ministerio público. A ello, añade que con el cristal asestó a su hermano un "profundo corte en el cuello", falleciendo a los pocos minutos a causa de la hemorragia.

Los forenses que han declarado como testigos en el juicio han señalado que esta herida del cuello era la más llamativa pero han apuntado como causas de la muerte otras dos incisiones en el cuello que afectaron a la vena yugular y a la arteria carótida y han descartado que las agresiones se realizaran con algún trozo de cristal del cenicero roto, que se han mostrado.

Así, han explicado que el cadáver presentaba once heridas "inciso-punzantes" que debieron de haber sido producidas por algún tipo de objeto peligroso o arma blanca con más filo que los cristales.