Detenidos en Italia un padre por abusar durante 25 años de su hija, y su hijo, que siguió su ejemplo

ROMA, 27 (EUROPA PRESS) Un hombre de 63 años ha sido encarcelado en Italia por abusar desde hace 25 años de su hija, que comenzó a sufrir los abusos de su progenitor cuando tan sólo tenía 9 años, así como uno de sus hijos, que siguió su ejemplo y también comenzó a abusar sexualmente de sus cuatro hijas, según informan los medios italianos, que hablan ya de "la familia de los horrores". Los hechos, que se han conocido ahora, eran investigados desde hace tiempo por la Policía de Turín, donde reside la familia. La relación incestuosa que mantenía el padre, de 63 años y chatarrero de profesión, con Laura, la víctima, que tiene actualmente 34 años, ha quedado al descubierto gracias a las llamadas telefónicas interceptadas, aunque en la familia todos sabían lo que ocurría. La víctima, Laura, que actualmente tiene 34 años, y sus cuatro sobrinas de 6, 8, 12 y 20 años, hijas de su hermano de 40 años y también chatarrero, están recibiendo tratamiento psicológico. "No es una historia fácil de relatar", señaló el fiscal adjunto Pietro Forno, que ha coordinado la investigación. "Ha hecho falta mucho tiempo para conseguir descubrir lo que estaba ocurriendo entre aquellos muros", explicó. La investigación comenzó en octubre de 2008 cuando Laura, acompañada por sus padres, acudió a la Policía para denunciar que su hermano la había violado "dos veces" y la había "obligado a quedarse en casa por dos semanas". Sin embargo, las pesquisas han revelado que la mujer llevaba años sometida a una relación incestuosa por su padre, durante la cual ésta era tratada casi como una esclava sin poder salir de casa sin su progenitor. Además, en su habitación, no podía tener luz eléctrica. Además, durante la investigación se descubrió otro hecho igualmente trágico: el hermano abusaba de sus hijas de 6, 8 y 12 años, obligándolas a ser testigos de los abusos. La hija de 20 años, que ya no vive en casa, también ha declarado que fue violada desde que tenía 9 años. La Policía, paradójicamente, estuvo muy cerca de conocer la verdad en 1994. Entonces, según explicó Forno, "el padre le obligó a denunciar a un tío", a cuya casa había huido buscando ayuda. "Este se defendió explicando la verdad, que era el padre quien la había violado, pero lamentablemente la demanda fue rechazada y los abusos sexuales continuaron otros quince años".