Dieciocho años de prisión para los jóvenes que patearon la cabeza a otro a la salida del 'Indian'

La sentencia destaca la "violencia extrema" de los condenados y su intención de provocar la muerte a la víctima

SANTANDER, 25 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a dieciocho años de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa a Sergio D.M. y Pablo R.C., los jóvenes que en la Nochebuena de 2006 patearon la cabeza a otro en el transcurso de una pelea a la salida del local 'Indian', en Santander.

La Sección Primera de la Audiencia cántabra impone a cada uno de los acusados, de de 21 y 22 años de edad, sendas penas de nueve años de prisión, además de que indemnicen de forma conjunta a la víctima, de 26 años, con 432.194 euros por las secuelas que sufrió tras la agresión. También deberán indemnizar al Servicio Cántabro de Salud (SCS) con 10.370 euros por los gastos de la atención sanitaria.

En concreto, según detalla la sentencia hecha pública hoy, el agredido padece desde entonces las secuelas "irreversibles" de un trastorno en la memoria, con grandes dificultades para el aprendizaje y el olvido de lo aprendido en los últimos años de su carrera, así como "lagunas" en su vida, trastornos en la atención y el control emocional, insomnio, pérdida de visión y efectos estéticos.

Como consecuencia de los golpes que los acusados le propinaron en la cabeza mientras estaba inconsciente, la víctima tuvo que abandonar su actividad laboral de Ingeniería Informática, por lo que su futuro profesional deberá limitarse a trabajos "simples", que no requieran de "excesivos y profundos conocimientos", al haber perdido la capacidad de resolución de problemas y de afrontar retos.

Los hechos sucedieron en la madrugada del 24 de diciembre de 2006, en los exteriores del 'Indian', donde se produjo un altercado entre dos grupos de jóvenes, como consecuencia de una discusión que se había iniciado en el interior entre la víctima y uno de los miembros del otro grupo.

"VIOLENCIA EXTREMA"

En el transcurso del tumulto, en el que llegaron a participar unas diez personas, alguien empujó al agredido, que quedó sobre el suelo inconsciente. Entonces, los acusados le atacaron "brutalmente" y con una "violencia extrema", pegándole Pablo una patada en la cabeza, y Sergio, dos pisotones.

Fue una actuación que, según la Audiencia, originó un "alto riesgo" de haber provocado la muerte de la víctima si no se hubiera producido la intervención médica. La magistrado María Rivas Díaz de Antoñana entiende que Sergio y Pablo tuvieron lo que se denomina 'animus necandi' o deseo de matar, puesto que propinaron patadas y pisotones con mucha fuerza a órganos vitales como la cabeza de una persona aturdida en el suelo y que no podía defenderse.

Por tanto, se considera el delito como asesinato por "dolo eventual", ya que aunque no pretendían "directamente" causar la muerte de la víctima, siguieron con sus acciones pese a saber que el resultado de las mismas podía ser el fallecimiento de la víctima.

Se acepta de esta forma la tesis de la acusación particular, que pedía 12 años de prisión para cada uno, y no la de la Fiscalía, que calificó los hechos de homicidio en grado de tentativa y reclamaba siete años de prisión.

Asimismo, se niega el atenuante de embriaguez que alegaron las defensas de ambos acusados, quienes durante el juicio celebrado el pasado 20 de abril --en el que Sergio y Pablo sólo contestaron a las preguntas de sus representantes-- relataron que no recordaban lo que había sucedido esa noche en la que habían bebido bastante.

El fallo también se apoya en las declaraciones de los testigos, como uno de los porteros que identificó a ambos como quienes dieron las patadas y pisotones en la cabeza --que un compañero describió que sonó "como un balón de fútbol"-- a la víctima aquella noche, y otro de los jóvenes que presenció la pelea en el exterior de este local santanderino.

La sentencia establece que los condenados no podrán acercarse a 200 metros de distancia de la víctima durante un período de 15 años.