El arzobispo de Dublín pide a las órdenes religiosas de Irlanda que hagan más por las víctimas de los abusos

DUBLÍN, 25 (EUROPA PRESS)

El arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, pidió hoy a las órdenes religiosas irlandesas que hagan más por las personas que fueron víctimas de los abusos en centros católicos del país entre los años treinta y setenta, así como un "nuevo gesto de reconocimiento" de lo que ocurría en las instituciones que gestionaban.

Así se dirige Martin, la más importante personalidad religiosa de las órdenes católicas de Irlanda, a las congregaciones religiosas que dirigían los centros para menores y a las que acusa directamente el informe de la Comisión de Investigación sobre el Abuso Infantil, que habla de abusos sexuales "endémicos" y maltrato físico y emocional.

Las 18 órdenes religiosas que nombra la investigación, incluidos los Hermanos Cristianos y las Hermanas de la Misericordia, han rechazado los llamamientos para reabrir el acuerdo de 2002 que alcanzaron con el Gobierno irlandés en el que se pactó la cantidad de 127 millones de euros como reparación para miles de víctimas de abusos.

"El hecho de que los mecanismos para cumplir con vuestra parte de ese acuerdo no haya llegado a su conclusión es impactante. Sea lo que sea lo que ocurriera con respecto a renegociar el acuerdo, no podéis dejar las cosas tal y como están", afirma Martin en un artículo opinión en el diario 'The Irish Times', en el que añade que "ha habido muchas dificultades legales, pero son una pobre excusa después de tantos años".

"ÚLTIMA OPORTUNIDAD"

El arzobispo de Dublín considera que es la "última oportunidad" de estas congregaciones para "rendir honores" a los fundadores de las mismas después de que saliera a la luz el escándalo de los abusos tras la publicación la semana pasada de este informe, que se basa en los testimonios recogidos a lo largo de nueve años de miles de hombres y mujeres que ahora tienen entre 50 y 80 años.

El ministro de Finanzas de Irlanda, Brian Lenihan, manifestó ayer que las órdenes de la Iglesia Católica en el país deben contribuir más a la reparación de las víctimas, pero reiteró que la opinión del Gobierno es que estas congregaciones no tienen obligación legal de volver a abordar el acuerdo de 2002.

El primer ministro, Brian Cowen, añadió que el Gobierno "obviamente" se sentará para estudiar las posibilidades de modificar los acuerdos existentes, pero sólo si la otra parte implicada, las congregaciones católicas, está dispuesta a ello. A raíz del escándalo que ha generado en todo el país la publicación del informe, el gabinete ministerial sostendrá mañana, martes, una reunión especial.

A lo largo de 60 años, indica el estudio, aproximadamente 35.000 menores fueron enviados a una red de instituciones de la Iglesia formada por reformatorios o escuelas profesionales. De ellos, más de 2.000 dijeron a la Comisión de Investigación sobre el Abuso Infantil que sufrieron abuso físico y sexual durante el tiempo que pasaron en estos centros.

De todas las órdenes que gestionaron estos centros, la mayor parte de las acusaciones de las víctimas van dirigidas contra los Hermanos Cristianos, orden que gestiona escuelas desde Australia hasta Tanzania.

Pero el informe no cita nombres reales ni de las víctimas ni de los supuestos maltratadores, por lo que ninguna persona será juzgada por estos hechos que se denuncian.