El brutal maltrato a drogadictos en un centro religioso serbio abre polémica

  • Belgrado, 23 may (EFE).- La filtración de un vídeo que muestra una brutal paliza a un drogadicto en un "centro espiritual y de rehabilitación" de la Iglesia ortodoxa ha desatado un escándalo en Serbia y ha obligado a las autoridades religiosas del país a disculparse y anunciar el cierre de la institución.

El brutal maltrato a drogadictos en un centro religioso serbio abre polémica

El brutal maltrato a drogadictos en un centro religioso serbio abre polémica

Belgrado, 23 may (EFE).- La filtración de un vídeo que muestra una brutal paliza a un drogadicto en un "centro espiritual y de rehabilitación" de la Iglesia ortodoxa ha desatado un escándalo en Serbia y ha obligado a las autoridades religiosas del país a disculparse y anunciar el cierre de la institución.

Sin embargo, algunos padres de los internos han respaldado a este centro y aseguran que, pese a las palizas, sus hijos están mejor ahí que en la calle.

Representantes del Ministerio del Interior confirmaron hoy a la emisora serbia "B-92" que están investigando una denuncia sobre el maltrato de drogadictos en dicho centro.

El escándalo surgió cuando el semanario "Vreme" publicó un vídeo en su página web que muestra como un paciente es agredido brutalmente por empleados del centro, situado en el monasterio de Crna Reka, a 200 kilómetros al sur de Belgrado.

El vídeo, que ya está colgado del portal "youtube", muestra como un paciente es sujetado por un empleado mientras otro le golpea brutalmente con una pala en el trasero.

La paliza al interno continua con bofetadas, puñetazos y rodillazos en la cara, mientras la víctima grita de dolor, hasta caer al suelo.

"Vreme" asegura que los medicamentos a los pacientes los prescribe el director de la institución, el sacerdote Branislav Peranovic y que los demás empleados son "matones".

El semanario afirma también que, como guardianes del centro, se utilizan perros pit bull y doberman.

El Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Serbia pidió hoy al obispo de la región el cierre inmediato del centro de rehabilitación del monasterio de Crna Reka y la apertura de un proceso contra los sacerdotes presuntamente involucrados, informó la agencia de noticias "Tanjug".

El Sínodo afirmó haber recibido "con consternación y dolor" las noticias de violencia en ese centro contra drogadictos,por lo que pidió disculpas a las víctimas y solicitó a las instituciones estatales que tomen medidas.

Por el contrario, varias decenas de padres de pacientes internados han mostrado su apoyo a la institución y a su director Pernovic, según informó hoy el rotativo "Politika".

Los padres aseguran que sus hijos se encuentran mejor en este centro que en cualquier otra institución anterior y algunos se quejaron de que sus hijos, bajo la influencia de la droga, les agreden a ellos cuando están en casa, informó "Politika".

"Solo gracias a este centro mi hijo todavía está con vida y si lo cierran, eso será nuestra tragedia, ya que el Estado no da otra alternativa", declaró una de las madres.

No obstante, algunos padres confirmaron que sus hijos fueron maltratados en el centro, pero aseguraron que consideran justificado ese tratamiento.

El director del centro aseguró a "Politika" que se "alegra de todo lo sucedido en los últimos días, para que la verdad salga a la luz del día".

"Nunca he ocultado que, en situaciones en que resulta imprescindible, se recurre al empleo de la fuerza. Somos conscientes de que ello no cumple con la ley, pero tampoco las leyes son perfectas. Sabemos que las condiciones no son ideales, pero todo es mejor que la calle, las alcantarillas y la muerte anticipada", dijo.

Un ex paciente del centro religioso declaró a "Vreme" que al ingresar a sus hijos los padres firman un documento en el que autorizan "todo tipo de tratamiento, incluidas palizas".

El contrato que firman incluye un período de rehabilitación de 6 meses por el precio de 350 euros al mes.

Ese ex paciente aseguró que las palizas son constantes y que suelen ser mucho más brutales que las descritas en el semanario y que quienes las propinan son "matones" ex-adictos.

También aseguró que incluso el director, que "se ha entrenado en ciencias marciales", propina palizas a los internos a su cargo y que aquellos pacientes que no se quejan son mejor tratados que quienes lo denuncian a sus familias.