El juez decano de Barcelona y su mujer, imputados de un presunto delito de maltrato

  • Barcelona, 3 abr (EFE).- La titular del juzgado de violencia sobre la mujer número 3 de Barcelona ha imputado al juez decano de Barcelona, José Manuel Regadera, y a su mujer, Maria Rosa I.M., un presunto delito de maltrato en el ámbito familiar, según el auto dictado hoy tras las denuncias cruzadas entre ambos.

Barcelona, 3 abr (EFE).- La titular del juzgado de violencia sobre la mujer número 3 de Barcelona ha imputado al juez decano de Barcelona, José Manuel Regadera, y a su mujer, Maria Rosa I.M., un presunto delito de maltrato en el ámbito familiar, según el auto dictado hoy tras las denuncias cruzadas entre ambos.

La magistrada ha denegado las respectivas solicitudes de protección por considerar que no concurren los requisitos previstos en la ley para adoptar esta medida.

Los hechos ocurrieron ayer por la noche en el domicilio común, aunque Maria Rosa I.M., notaria de profesión, asegura que ella fue la víctima y el juez decano de Barcelona también se ha presentado como tal.

De las diligencias practicadas, "existen indicios racionales de criminalidad" contra ambos "por un presunto delito de maltrato en el ámbito familiar", según el auto.

Corroboran este presunto delito las declaraciones de los dos cónyuges y los informes forenses, según los que ambos "presentan lesiones de similar entidad", erosiones y contusiones que requerirán de siete días de curación.

Según las declaraciones de los dos imputados, se encuentran inmersos en un proceso de separación, ambos "reconocen" que es el juez José Manuel Regadera quien lo propone y también admiten que la discusión del pasado día 2 comenzó porque la mujer descubrió que su marido le había sido infiel.

El fiscal, por su parte, ha acusado a ambos de un presunto delito de lesiones en el ámbito doméstico y ha pedido nueve meses y un día de prisión para el magistrado y siete meses y quince días para su esposa, según fuentes judiciales.

Al finalizar las declaraciones, María Rosa I.M. ha abandonado el juzgado evitando a los medios de comunicación, mientras que el juez decano de Barcelona ha salido por el acceso principal.

José Manuel Regadera ha asegurado que se trataba de una "mera discusión conyugal" y ha asegurado que él "nunca" ha maltratado a nadie, como lo demuestra el hecho de que la juez ha denegado la orden de protección.

El magistrado ha señalado que, como no podía ser de otra manera, confía plenamente en la administración de justicia.