El jurado ve culpable al acusado de matar a su mujer tirándola por la ventana en Vilafranca (Barcelona)

BARCELONA, 29 (EUROPA PRESS)

El jurado popular consideró hoy culpable por unanimidad al acusado de matar a su mujer en 2006 tirándola por la ventana de su casa, en Vilafranca del Penedès (Barcelona). La Fiscalía pedía 20 años y medio de cárcel para él por asesinato.

Los hechos ocurrieron la madrugada del 20 al 21 de agosto de 2006, cuando, después de una fiesta en casa en la que se bebió bastante cerveza, la pareja tuvo una discusión por celos y dinero que terminó cuando el hombre pudo haber empujado a la mujer por la ventana.

El tribunal popular considera que Leonardo T.C., boliviano de 33 años, empujó a Janet R.Z., de 32, sabiendo que la ventana estaba abierta y siendo consciente de que la mujer podía morir, ya que podía caer desde un segundo piso.

Pese a reconocer que había bebido, los miembros del jurado no consideran que la ingesta de alcohol fuera suficiente como para afectarle gravemente su conducta, y en cambio sí tienen en cuenta que la víctima iba ebria.

Tampoco le concedieron la atenuante de arrebato u obcecación, pero sí la de confesión. El jurado considera probado que el motivo de la discusión fueron los celos y recordaron que durante los días de juicio oral el acusado no mostró arrepentimiento.

En su declaración, el acusado se exculpó y dijo que no sabe cómo cayó su mujer. Sí admitió una discusión previa y que dejó a su mujer discutiendo con los amigos en una habitación, aunque después ya no vio a nadie más en ella.

Cuando se asomó por la ventana, vio el cuerpo de Janet R.Z., boliviana de 32 años, en la calle y dijo a vecinos que llamaran a una ambulancia. Al bajar a la calle, la tomó en brazos.

La pareja vivía en una habitación subarrendada a otra ciudadana boliviana en el 1º 1ª del número 36 de la calle Casals. Hacia las 3.25 horas de la madrugada, un vecino de la misma finca llamó a la Policía y la Guardia Civil para alertar sobre la violenta discusión que mantenía el matrimonio de inmigrantes.

A la llegada de las patrullas, encontraron a la joven, aún con vida, tumbada en medio de la calle y sangrando abundantemente por el cráneo. Murió instantes después sin que las asistencias médicas no pudieran hacer nada por ella. La ventana se hallaba en un primer piso que, con el entresuelo, equivale al segundo.

El marido y presunto autor del homicidio fue detenido a unos 40 metros del cadáver de su esposa, cuando permanecía sentado en la acera y llorando.

Al lado del cadáver también se halló a la mujer boliviana que arrendó el piso al matrimonio implicado. Además, la Guardia Civil encontró en el piso de ambos a otro matrimonio boliviano con las manos manchadas de sangre y dentro de la cama. Al parecer, cuando la mujer cayó por la ventana, habrían acudido a ayudarla. Sin embargo, cuando vieron llegar a la Policía, volvieron a su domicilio para intentar evitar problemas con la justicia.