La madre de Palomino: "Me niego a ver el vídeo; pero espero que lo vean los que dijeron que fue una pelea entre bandas"

Mantendrá una reunión Valcarce en la que pedirá que aplique la "tolerancia cero" contra las manifestaciones ultraderechistas

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

La madre de Carlos Palomino, el adolescente que murió apuñalado hoy hace año y medio en el Metro de Legazpi, Mavi Muñoz, se niega a visionar el vídeo del asesinato de su hijo hasta día del juicio, pero desea que lo vean todos los ciudadanos, y especialmente quienes alegaron que se trataba de una pelea entre bandas.

En declaraciones a Europa Press, Mavi aseguró hoy que nada ha tenido que ver con la difusión del vídeo publicado por El País, reconstruido a partir de las imágenes captadas por siete cámaras de seguridad del Metro. De hecho, señaló que "estaba esperando a que saliera para que la sociedad en general viera la realidad" o ella misma se encargaría de difundirlas después del juicio.

Aunque no haya visto las imágenes, la madre de Carlos conoce con todo detalle qué pasó en ese vagón del suburbano. Las cámaras muestran cómo Josué Estébanez, un soldado de 23 años que supuestamente iba a una manifestación de Democracia Nacional, acuchilló al joven, de 16 años. "Todavía después del vídeo, los foros de este partido dicen que fue en defensa propia, cuando se ve la premeditación de sus actos", indicó.

La madre de Palomino se quejó de que el asesino de su hijo fuera militar "entrenado para matar con los impuestos de todos los ciudadanos", y destacó que "sabía dónde tenía que clavar el cuchillo --de 25 centímetros de hoja-- para matarlo".

Asimismo, explicó que los amigos de su hijo "lo están pasando muy mal" tras la emisión del vídeo. "Se encontraron, como yo, con la noticia en los medios e Internet, y han vuelto a revivir lo que pasó, tras varios meses en los que lo pasaron psicológicamente mal", agregó Muñoz.

Por otro lado, se mostró esperanzada por las palabras pronunciadas hoy por la nueva delegada del Gobierno, Amparo Valcarce, que señaló que mostraría "tolerancia cero" con los hechos de "violencia extrema" y que estudiaría con detenimiento las convocatorias de manifestaciones de movimientos ultraderechistas.

Muñoz recordó que ha solicitado en múltiples ocasiones la prohibición de este tipo de marchas a la anterior delegada del Gobierno, Soledad Mestre, al tiempo que anunció que mantendrá próximamente una reunión con Valcarce para tratar este asunto.

Precisamente, Muñoz ha sido artífice de la constitución de la Asociación de Víctimas de la Violencia Fascista, Racista y Homófoba, y en la que promueve, entre otras actuaciones, que los partidos ultraderechistas sean considerados terroristas y, por tanto, ilegalizados.

Como ejemplo, la madre de Palomino afirmó que estuvo el pasado marzo en Vallecas protestando contra la manifestación convocada por el Movimiento Patriótico Socialista. "Allí sufrí insultos contra mi persona y contra mi hijo. Me parece vergonzoso que este tipo de partidos puedan estar legalizados", agregó. En la manifestación ultraderechista, que acabó con la detención de una veintena de antisistema que querían reventar la marcha, se profirieron lemas como 'Carlos, pardillo, devuélvenos el cuchillo', 'Josué libertad', 'Seig Heil', según indicaron los antifascistas.

Mavi Muñoz sólo espera que la vista oral del juicio contra el asesino de su hijo empiece cuanto antes, y espera que sea antes de verano. Allí verá por primera vez el vídeo y se encontrará cara a cara con Josué Estébanez. El fiscal le reclama 29 años de cárcel, 17 por asesinato y otros 12 por tentativa de homicidio contra Alejandro, el amigo de Carlos que intentó quitar el arma al asesino y que recibió una puñalada de la que se recuperó a los tres meses.

La acusación particular y las acusaciones populares, ejercida por el Movimiento contra la Intolerancia y las Asociaciones de Vecinos de Vallecas, piden también calificar como concurrente la agravante del artículo 22.4 del Código Penal, "ya que la única razón para el ataque que sufrió Carlos por su ideología antifascista". Además, se pueden incrementar la pena en tres años de cárcel por tenencia ilícita de armas.