La víctima no puede identificar a Martínez Singul ante la juez

BARCELONA, 16 (EUROPA PRESS)

Alejandro Martínez Singul, más conocido como 'el segundo violador del Eixample', defendió hoy su inocencia ante la titular del Juzgado Penal número 16 de Barcelona y los periodistas que le esperaban a la salida, mientras que la víctima no pudo identificarle como su agresor por culpa de los nervios, según expllicaron fuentes jurídicas.

Martínez Singul, que se enfrenta a una pena de 11 meses y 21 días de prisión por un delito de abuso sexual con la agravante de reincidencia, explicó que cuando ocurrieron los hechos, en mayo de 2008, vivía y trabajaba en Cardedeu (Barcelona) pero bajaba a menudo a la capital catalana para someterse a un tratamiento para controlar sus impulsos sexuales.

No obstante, el acusado sostuvo que ese día no fue a Barcelona, por lo que, según su versión, no fue él quien se masturbó en un tren de Cercanías en la estación de Arc de Triomf de Barcelona ante una pasajera. Al parecer, una amiga del procesado corroboró su coartada durante la instrucción del caso.

Durante el juicio, que se celebró a puerta cerrada y que duró unos 45 minutos, la víctima mantuvo su versión cuando declaró protegida por una mampara. Sobre las 19.40 horas del 29 de mayo de 2008, estaba durmiendo en el tren y, al oír que el convoy llegaba a la estación de Arc de Triomf, se despertó, sorprendiendo a Martínez Singul masturbándose inclinado hacia ella.

Cuando el acusado intentó tocarle sus genitales, le arreó una bofetada y llamó a los Mossos d'Esquadra, pero el procesado le cogió de la mano para tratar de impedirlo y ambos forcejearon hasta que la tiró al suelo.

La víctima reconoció a su agresor gracias a las imágenes de Martínez Singul cuando fue detenido en Cardedeu por un delito de exhibicionismo cometido en Perpignan (Francia) y por el que ya ha cumplido condena. Pero hoy no pudo identificarle a causa de los nervios.

Ello no impidió que el fiscal mantuviera su petición de 11 meses y 21 días de prisión, una multa de 720 euros por una falta de lesiones y una indemnización de 424 euros para la mujer, quien sufrió una crisis de ansiedad y dolores en las cervicales y las lumbares.

El juicio quedó visto para sentencia y Martínez Singul salió solo y encapuchado de la sala de vistas --igual que llegó--, diciendo "inocente, inocente" cuando los periodistas que le esperaban a la salida le preguntaron como se declaraba.