La viuda del hombre asesinado ayer con una catana en Valencia pide que el agresor "no salga de la cárcel nunca"

VALENCIA, 11 (EUROPA PRESS)

María del Carmen, la mujer del hombre que falleció ayer en Valencia después de que su primo político presuntamente le atacara con una catana en su vivienda, en la calle Mayor del barrio valenciano de Nazaret, pidió hoy que el agresor "no salga de la cárcel nunca", al tiempo que dijo sentirse "fatal" y no entender lo sucedido.

Explicó que cuando tuvieron lugar los hechos, sobre las 2.20 horas, ella y su marido estaban en la cocina de su casa, "oyendo música y tomando unas cervezas", cuando de repente subieron la tía y el primo de ella, que viven en el piso de abajo, para protestar por el volumen de la música.

Mª Carmen aseguró que la música "estaba bien bajita" y las puertas cerradas, y que incluso los tres hijos pequeños de la pareja estaban durmiendo en el piso. Sin embargo, sus familiares subieron a protestar por el alto volumen de la música, que hacía "retumbar todo" y no les dejaba dormir.

Entre ellos, según dijo, comenzó una discusión que prosiguió en la escalera. "Mi marido se cabreó, porque estaba caliente con ella por muchas cosas y bajó discutiendo" con la tía. En un momento dado, el marido de Mª Carmen "se abalanzó" sobre la tía "pero no en plan de hacerle nada" y el hijo de la mujer entró y salió de su casa y le atacó con una catana, explicó.

"Yo no vi nada, no sé si tendría la catana detrás", indicó la mujer, quien relató que acto seguido su marido se giró y dijo: "me han pinchado, me han pinchado, me han pinchado". El hombre dio unos pasos y "cayó muerto" en la escalera después de que su primo político le "clavara una catana en el costado que le atravesó el corazón", señaló Mª Carmen, quien comentó que su hija mayor, de 15 años, presenció lo sucedido.

Quienes no se enteraron de lo sucedido fueron los otros tres hijos de la pareja, de 7, 8 y 10 años, porque "estaban durmiendo", señaló Mª Carmen, quien señaló que a pesar de decirle a uno de los pequeños que su padre se había caído, éste escuchó a un agente decir que a su padre "lo habían matado con una catana".

LIMPIÓ LA CATANA

Tras el ataque, el presunto agresor "cerró la puerta" de su casa y permaneció en el interior hasta la llegada de la Policía, que lo detuvo. En este sentido, Mª Carmen destacó la "sangre fría" de su primo, que se quedó en casa y que incluso, según le dijo la Policía, "se entretuvo en limpiar la catana". "Es un demente", agregó.

En este sentido y preguntada por si el agresor tenía algún tipo de problema, Mª Carmen comentó que "algo tenía", si bien no quiso dar más detalles. "Me molesta hablar de ellos, es mucho el odio que llevo dentro", indicó la mujer, quien señaló que no quiere saber nada ni de su tía ni de su primo, sólo que "dejen de existir en mi vida". Lo que desea, agregó, es que el agresor, con el que se ha criado, "no salga nunca de la cárcel".

Mª Carmen señaló que había tenido algunos problemas con su tía y su primo por los ruidos y que el joven había subido en alguna ocasión para llamarles la atención, "pero nunca a reñir". Al respecto, señaló que no había ninguna denuncia al respecto, y que sólo en una ocasión su tía llamó a la policía. Los agentes, según comentó, les dijeron que arreglaran el asunto "entre familias".

La "culpa" de todo, según Mª Carmen, la tiene su tía, "por lo machacona y lo insoportable que es". Así, indicó que se quejaba de todo, "hasta de un movimiento de silla de los niños".