Lorente insiste en que la violencia en parejas homosexuales no es de género pero aboga por una revisión de la normativa

GRANADA, 24 (EUROPA PRESS)

El delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente Acosta, insistió hoy en que la violencia en parejas homosexuales no puede ser tratado como violencia de género, pero abogó por una revisión de la normativa para adaptar los recursos y las medidas "a esas nuevas situaciones que aparecen en la sociedad", aunque en ningún caso, según dijo, en el seno de la Ley de Violencia de Género.

En declaraciones a los periodistas en Granada, donde participó en el II Congreso de Estudios Penales, explicó que la violencia de género nace precisamente de la construcción cultural de lo que es ser hombre y ser mujer "y sobre esa construcción que haya hombres que utilicen la referencia histórica para intentar imponer, controlar, dominar o someter a la mujer bien por el control social, la asunción de roles desiguales o distintos o bien, cuando él percibe que no se están cumpliendo esos papeles diferenciados, recurrir a la violencia".

Esa construcción, según indicó, "no existe entre iguales" que, aunque pueden estar "discriminados" por su situación "en ningún caso existe desigualdad entre ellos". "Sí es cierto que puede haber uno que utilice la violencia, pero como la puede utilizar en cualquier otro ámbito", mantuvo.

Lorente hizo estas afirmaciones al hilo del primer crimen en el seno de un matrimonio homosexual, en Adra (Almería), donde sus ciudadanos se concentraron el pasado 15 de abril para pedir la "equiparación" de las víctimas de violencia de género tras la muerte a manos de su ex marido de Manuel L., de 34 años.

Fue asesinado en el rellano de su vivienda por su ex marido en la víspera del tercer aniversario de su boda. El homicida, un joven de 33 años identificado como E.H.Q., esperó a la víctima a las puertas del que fuera hasta el pasado mes de junio domicilio conyugal, en el número 110 de la calle Natalio Rivas.

A las 15,20 horas, Manuel L. regresaba acompañado por varias colegas del ayuntamiento donde trabajaba desde hace una década en el Área de Servicios Sociales. Una vez bajó del vehículo, se encontró con su ex compañero en el portal, quien, sin mediar palabra, se abalanzó sobre él y perpetró la agresión mortal. Después, E.H.Q. se dirigió a su turismo, estacionado en la zona, y puso rumbo a la zona rural conocida como La Parra. Allí, en la pared lateral de un invernadero, se ahorcó.

Manuel L. y su presunto asesino, quien tenía esposa en Marruecos, contrajeron matrimonio el 15 de abril 2006. Según la Comandancia, no consta que la víctima hubiese interpuesto denuncia por malos tratos ni antecedentes en la pareja, que inició el trámite de divorcio el pasado mes de junio. Residía en Adra desde hacía años pese a ser natural de Alcudia de Monteagud, un pequeño municipio almeriense de apenas 148 habitantes.