Los delitos de agresión sexual crecieron casi un 40 por ciento en 2008, según la Memoria de la Fiscalía de Toledo

El fiscal jefe reconoce un incremento "singular" de la delincuencia juvenil en Toledo y demanda un centro de menores en la provincia

TOLEDO, 20 (EUROPA PRESS)

Los delitos de agresión sexual crecieron casi un 40% en 2008 en la provincia de Toledo, según los datos recogidos en la Memoria de la Fiscalía Provincial, que reflejan un aumento también de los delitos de allanamiento de morada, robos en general --crecieron un 16%--, los de conducción sin carné y los delitos de quebrantamiento de condena en el ámbito de la violencia de género y doméstica.

Así lo dio a conocer hoy el fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Toledo, Francisco Javier Polo, quien comentó que, por el contrario, durante el pasado año se comprobó un descenso de los delitos de homicidio, los cometidos contra la propiedad intelectual, los de drogas --que bajaron un 20%--, los de defraudación tributaria y los de denuncias falsas y simulación de delito.

Los delitos cometidos contra los derechos de los trabajadores, los de prevaricación administrativa, derivados de delincuencia urbanística; y los de falsificación de documentos se mantuvieron constantes, según detalló Polo, quien confirmó, de otro lado, el "incremento espectacular" registrado durante el pasado año en la provincia en cuanto al número de procedimientos sustanciados.

En concreto, ese crecimiento de los procedimientos --el mayor de toda Castilla-La Mancha-- llegó a ser del 24 por ciento en 2008, según detalló el fiscal jefe de la Audiencia de Toledo, ya que se pasó de 36.639 diligencias en 2007 a 45.308 el año pasado y de 1.607 diligencias urgentes a 2.068 en 2008.

Con estos datos, Polo vio justificada la necesidad de incrementar los medios en la Fiscalía, y aunque reconoció que nadie está satisfecho con los que tiene, en la provincia son necesarios cuatro fiscales más --ahora hay 20-- así como nuevas plazas de secretarios judiciales y otros funcionarios. En Illescas por el momento no hay Fiscalía y por eso se ha solicitado una sección territorial que todavía no se ha creado.

EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANIA

De otro lado, apuntó que la actividad de la Fiscalía durante 2008 estuvo marcada por un enorme incremento de los asuntos de naturaleza civil, y también de los derivados de los recursos presentados a la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, que ha promovido "muchos pleitos contenciosos".

También fueron relevantes los asuntos relacionados con la siniestralidad laboral, o la labor investigadora en relación a denuncias de caracter genérico contra ayuntamientos de la provincia o las relacionadas con el medio ambiente.

Francisco Javier Polo se refirió, además, a los delitos relacionados con Internet, como los de tráfico de imágenes o material pornográfico de menores o delitos económicos, cuestionando si las cifras responden a un incremento real de los mismos a que se están detectando cada vez más a través de brigadas especiales.

Finalmente, consideró "circunstancial" que el incremento de delitos se deba a la crisis económica y las necesidades sin cubrir que provoca esta situación. "Me resisto a que la forma de cubrir esas necesidades sea cometiendo delitos", añadió.

MENORES

En otro orden de cosas, el fiscal jefe de Toledo se refirió a la evolución de la delincuencia en la provincia durante 2008, y al "relevante" incremento de la delincuencia juvenil y el del número de expedientes de reforma abiertos a menores con más de 14 y menos de 18 años. El incremento del número de asuntos de menores fue cercano al 40 por ciento, pasando de 330 en 2007 a 580 en 2008, relacionados con "todo tipo de delitos y faltas".

Por ello, destacó la necesidad de que la sección de menores de la Fiscalía y el Juzgado de menores esté mejor dotada de fiscales y funcionarios, y de que la Comunidad Autónoma, que aunque no tiene las competencias de justicia sí tiene las de reforma de menores, cuente con un centro de menores, para medidas cautelares o para su internamiento ya que la situación actual "no puede seguir así".

En este contexto, y a preguntas de los medios, Polo reconoció que "por desgracia" los menores que están en acogida, en adopción o en entornos desestructurados, aunque no siempre ni de forma general, terminan siendo menores delincuentes, pasándose de una situación de peligro para el menor a otra de peligro causada por él mismo.