Seis años de cárcel para un maltratador reincidente que golpeó a su pareja con un paraguas y la encerró


BARCELONA|

El acusado fue sospechoso de dos muertes violentas de mujeres pero fue absuelto

El Juzgado Penal 22 de Barcelona ha condenado a seis años y tres meses de prisión a David B.L. por agredir con un paraguas a su pareja y encerrarla colocando un cable electrificado en la cerradura en una casa de la calle Riera Alta de Barcelona el 27 de septiembre.

David B.L., que acumula un largo historial de violencia contra las mujeres, fue condenado en 2014 y 2016 por agresiones a sus exparejas y ha sido el principal sospechoso de dos casos de posibles homicidios de mujeres en la zona de Montjuïc y Zona Franca, aunque fue absuelto por falta de pruebas.

Ahora el juzgado le condena por los delitos de lesiones, coacciones y contra la integridad moral, además de que le prohíbe acercase a menos de un kilómetro de la víctima y que pueda tener armas durante un año.

La sentencia considera probado que el acusado mantenía desde hacía tres meses una relación sentimental con la víctima, que padece trastornos de personalidad y tiene reconocida una discapacidad, y que convivían en el piso donde ocurrieron los hechos.

El hombre le pidió ese día a su pareja que acudiera a comisaría a denunciar a una expareja de él, contra la que tiene una orden de alejamiento, para imputarle falsamente unas lesiones de las que ella sería la víctima.

Al negarse a presentar dicha denuncia falsa, el acusado la insultó, y le propinó puñetazos y bofetadas en la cara, la cabeza y el cuerpo, agarrándola por el cuello y golpeándola con un paraguas.

Según la sentencia, "con ánimo de menospreciar a la víctima" el acusado se orinó encima de ella y le vertió ocho litros de agua de una garrafa, además de que para evitar que saliera del domicilio le quitó las llaves y el móvil, y situó numerosos muebles delante de la puerta, colocando un cable electrificado en la cerradura para que si alguien lo tocaba se electrocutara.

La madre de la víctima y su pareja alertaron a los Mossos d'Esquadra, que tuvieron que requerir a los antidisturbios para poder tirar la puerta al suelo, momento en que se encontraron al hombre blandiendo un cristal roto que les dijo: "Venid, venid si tenéis cojones".

Como consecuencia de la agresión, la víctima quedó en estado de 'shock' y necesitó puntos de sutura, además de sufrir numerosos hematomas.

Ahora el juzgado le condena a indemnizarla con 400 euros por las lesiones y a costear los destrozos que hizo en el piso, además de pagar una multa de 1.080 euros.