Polémica por la liberación del presunto agresor de J.L. Moreno

MADRID (Reuters) - La puesta en libertad del presunto agresor del empresario artístico José Luis Moreno ha desatado una polémica entre los distintos órganos judiciales y las Fuerzas de Seguridad para determinar quién fue el responsable.

Astrit Bushi, acusado del asalto a la vivienda de Moreno que tuvo lugar en diciembre de 2007, durante el cual el productor recibió una paliza, salió en libertad de los juzgados de la localidad madrileña de Alcobendas hace una semana después de que se acordara su libertad provisional por una causa distinta y sin que se comprobara si tenía otras causas pendientes.

El presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar, ha ordenado la apertura de una información previa para esclarecer las circunstancias de la puesta en libertad de Bushi.

Por su parte, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid decidió el lunes archivar las diligencias informativas incoadas por la puesta en libertad del preso, tras verificar que su "salida irregular de los juzgados de la localidad de Alcobendas (Madrid) no es imputable al juez que le tomó declaración y decretó su libertad por una causa diferente al asalto y agresión a José Luis Moreno", informó en un comunicado.

El interno declaró esposado y salió de la sala esposado para ser conducido a los calabozos del Juzgado bajo escolta de la Policía Nacional, según el tribunal, pero no volvió al centro penitenciario de Valdemoro, donde estaba ingresado, y que fue el que notificó su ausencia el 2 de abril.

Según el procedimiento, un preso tiene que volver a la cárcel en la que está detenido antes de que pueda ser puesto en libertad tras comprobarse que no tenga otras causas pendientes.

"Una vez descartada cualquier responsabilidad disciplinaria en la que pudiera haber incurrido el personal judicial", el TSJ de Madrid traslada la información al CGPJ y al Juzgado de Instrucción correspondiente de Alcobendas "con el fin de que incoe, si lo considera oportuno, la correspondiente causa penal por si los hechos descritos constituyeran un delito de infidelidad en la custodia de presos".

POLICÍA-GUARDIA CIVIL

Por su parte, el sindicato Confederación Española de Policía (CEP) defendió la actuación de los cuatro agentes implicados, y aseguró que los guardias civiles que le llevaron desde Valdemoro no les comunicaron "su procedencia, peligrosidad o número de causas penales en las que figura encartado".

"Los agentes de la Guardia Civil que realizaron el traslado de Astrit Bushi desde la cárcel nunca dejaron de ser los únicos responsables de su custodia y reingreso en el centro penitenciario", dijo en un comunicado.

Además la CEP afirmó que el juez de Alcobendas comunicó a los policías el auto de libertad, "no manifestando que el afectado debiera ser reintegrado a un centro penitenciario o que figurara imputado o procesado en otros procedimientos judiciales en los que se hubiera acordado una medida preventiva de prisión".

En cambio, el secretario general de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Madrid, Joaquín Cánovas, asegura que "el fallo" cometido "no ha sido de la Guardia Civil", según fue citado por medios, aunque sin señalar a ningún culpable.

La Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil informó el lunes por la noche de que va a remitir al Juzgado de Alcobendas los informes elaborados por ambos cuerpos acerca de la puesta en libertad de Bushi.

"La Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil reitera una vez más su máximo interés en aclarar todas las circunstancias relacionadas con la puesta en libertad del preso Astrit Bushi tras su comparecencia ante el Juzgado número 3 de Alcobendas", señaló en otro comunicado.