Un trabajador de una residencia de Llíria cumplirá 10 años de cárcel por abusar de una anciana con alzheimer

VALENCIA, 14 (EUROPA PRESS)

La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a un hombre, que realizaba funciones de auxiliar en una residencia de la tercera edad de Llíria (Valencia), a una pena de 10 años de cárcel por abusar sexualmente de una anciana que padecía alzheimer a principios de agosto de 2007. El hombre negó durante el juicio todos los hechos y aseguró que lo "único" que hizo fue poner un pañal a la víctima y acostarla, mientras que otra compañera afirmó que fue testigo de la violación.

Según consta como probado en la sentencia, el 6 de agosto de 2007, el condenado, que ese día realizaba el turno de noche, se dirigió a la sala común de televisión del tercer piso de la residencia, planta donde se encontraban los residentes aquejados de alzheimer y otras demencias que les impedían valerse por sí mismos.

Allí encontró, o llevó, a la víctima, una mujer de 79 años que en ese momento padecía alzheimer, lo que le producía unas "importantes" limitaciones cognoscitivas. Una vez allí, le quitó el pañal, la situó de espaldas y abusó de ella. En el transcurso, el hombre fue sorprendido por su compañera de trabajo, que alertada por los lamentos de la mujer la estaba buscando.

El tribunal considera probados los hechos en base a dos aspectos fundamentales. El primero, al tener en cuenta el testimonio de la compañera de trabajo, que "con todo detalle y convicción" relató lo ocurrido, a pesar de no tener ningún tipo de enemistad con el hombre, y de estar amenazada para que se atuviera a las consecuencias si denunciaba los hechos.

El segundo, las pruebas de naturaleza pericial, que corroboran, con datos objetivos, lo manifestado por la trabajadora. Así, en la pericial ginecológica se evidencia la presencia de una erosión en la vagina, que es compatible con una agresión de esta naturaleza; también detectaron fluido prostático al practicarle un lavado vaginal.

Junto a ello, en el reconocimiento ginecológico hallaron un pelo en el interior de la vagina de la víctima que, por su posición, no podría haber entrado de forma accidental o casual, sino que debió ser empujado por algo. Además, éste coincide, una vez analizado con el perfil genético del condenado.

Por todo, el tribunal condena al hombre a una pena de 10 años de prisión por un delito de abusos sexuales, y a que indemnice a la víctima con 60.500 euros, cantidad de la que se hará cargo una entidad aseguradora. La acusación particular pedía 13 años por un delito de agresión sexual, mientras que la defensa su absolución al considerarle inocente de los hechos enjuiciados.