Aerte dice que la crisis no debe ser "excusa" para implantar "modelos inadecuados" para los dependientes

VALENCIA, 10 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat Valenciana (Aerte), Alberto Giménez, abogó hoy por consolidar un sistema de atención profesional para las personas mayores y los dependientes que permita afrontar las previsiones oficiales, que estiman que los mayores de 65 años representarán más del 30 por ciento de la población en el año 2050. Así, señaló que la crisis "no puede servir de excusa para que se recaiga en modelos inadecuados para las necesidades de los dependientes".

El portavoz de la patronal de la dependencia autonómica indicó en un comunicado que las políticas sociales orientadas a la dependencia "no sólo cubren necesidades básicas de atención a nuestros mayores y personas dependientes sino que, ademas, son rentables" para la sociedad, ya que "inciden positivamente en sectores como la construcción, el I+D orientado a tecnología y ayudas técnicas o el alimentario, entre otros muchos".

Para Alberto Giménez, la legislación vigente "no ha sido ni explicada a los ciudadanos, ni es respetada por las administraciones". Como ejemplo, recordó que la Ley de la Dependencia "dice explícitamente que la atención a los dependientes debe realizarse en recursos profesionales y sólo excepcionalmente, ante la ausencia de los mismos, sustituirse por cuidadoresinformales".

Giménez apuntó que, según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 16,6 por ciento de la población actual tiene 65 o más años, pero esta cifra se duplicará en los próximos años hasta alcanzar un tercio de la población (30,8 por ciento, según las proyecciones estadísticas oficiales.

Esta situación, según el portavoz de la patronal de la dependencia, "nos obliga a replantearnos el modelo actual de atención a estos colectivos y, como consecuencia de ello, promover un sistema sociosanitario que agrupe en centro y/o servicios profesionales laatención asistencial y sanitaria de estos colectivos, sino queremos colapsar el sistema y finiquitar el modelo de bienestar al que tienden las sociedades avanzadas".

En este sentido, Giménez puntualizó que, entre 1991 y 2005, se incrementó el número de personas octogenarias en un 66 por ciento, lo que supone un "notable" volumen de población que requiere atención directa. "La incidencia del grupo de mayores en nuestro país es ya suficiente como para tener un fuerte impacto en los sistemas sanitarios y de servicios sociales", en palabras del presidente de Aerte.

ESPAÑA, EL TERCER PAÍS MÁS ENVEJECIDO España ocupa desde el año 2000 la tercera posición en el ranking de países envejecidos, por detrás de Japón e Italia, tal y como recoge el estudio 'Los hábitos de compra y consumo de las personas mayores', realizado por el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV).

Por ello, el presidente de Aerte insistió en que "hay que promover la libertad de elección y la cobertura geográfica de las necesidades de los dependientes", lo que, según aclaró, "no significa que éstos deban reorientarse a centros residenciales, sino que opten por la amplía paleta de servicios que garantizan su atención eficiente y profesional.

Así, señaló que, desde la patronal de la dependencia, se defiende la permanencia del usuario en su domicilio o entorno familiar "siempre que sea viable, complementando la atención y cariño de sus familiares con la Ayuda a Domicilio, la teleasistencia o los Centros de Día, por ejemplo".

No obstante, matizó que "no podemos plantear esta opciónpara las personas con dependencia severa o grandes dependiente, ya que éstos necesitan de cuidados profesionales las 24 horas del día". Además, explicó que éste colectivo es el que, hasta lafecha, "entra en los plazos de aplicación de la Ley de la Dependencia, que no olvidemos que no atenderá a toda la tipología de ciudadanos que entran en su definición hasta 2014", puntualizó.