Saramago pide que se agraven "al máximo" las penas de prisión para agresores

  • Madrid, 16 feb (EFE).- El escritor portugués José Saramago solicita en su blog "El Cuaderno de Saramago" que se agraven "hasta el máximo" las penas de prisión para los autores de la violencia machista, y que se excluyan "drásticamente" las reducciones de pena por buen comportamiento.

Saramago pide que se agraven "al máximo" las penas de prisión para agresores

Saramago pide que se agraven "al máximo" las penas de prisión para agresores

Madrid, 16 feb (EFE).- El escritor portugués José Saramago solicita en su blog "El Cuaderno de Saramago" que se agraven "hasta el máximo" las penas de prisión para los autores de la violencia machista, y que se excluyan "drásticamente" las reducciones de pena por buen comportamiento.

"Por buen comportamiento, por favor, no me hagan reír", escribe hoy el premio Nobel en su blog (cuaderno.josesaramago.org), en el que pide que, por lo menos, se aplique el máximo de penas de prisión para estos agresores, "puesto que la delicada sociedad en que vivimos se escandalizaría con medidas de exclusión permanente para los autores de este tipo de crímenes".

José Saramago, en su reflexión sobre el maltrato conyugal o extraconyugal, señala: "Parece que no queremos enterarnos de que la abrumadora mayoría de las mujeres siguen viviendo dentro de un sistema de relaciones poco menos que medievales".

"Son apaleadas, brutalizadas sexualmente, esclavizadas por tradiciones, costumbres y obligaciones que ellas no eligieron y que siguen manteniéndolas sometidas a la tiranía masculina. Y, cuando llega la hora, las matan", subraya el escritor.

En su opinión, la escuela "finge ignorar esta realidad", aunque no se sorprende al estimar que "la capacidad formativa de la enseñanza se encuentra reducida al cero absoluto", y pone de manifiesto que, además, la familia, "lugar por excelencia de todas las contradicciones, nido perfecto de egoísmos, empresa en quiebra permanente, está viviendo la más grave crisis de toda su historia".

"Los Estados parten del exacto principio de que todos tendremos que morir y de que las mujeres no podrían ser excepción", asegura Saramago, quien añade que para algunas "imaginaciones delirantes, morir a manos del marido, del novio o del amante, a tiros o a navajazos, tal vez sea la mayor prueba de amor mutuo, él matando, ella muriendo. Para las tinieblas de la mente humana todo es posible".