Incertidumbre rodea el caso de 9 indígenas desaparecidos

  • Bogotá, 10 feb (EFE).- Las autoridades indígenas del suroeste de Colombia no han podido establecer la suerte de los nueve aborígenes de la etnia Awa desaparecidos después de que presuntos rebeldes de las FARC mataran a otros ocho, dijeron hoy sus portavoces.

Bogotá, 10 feb (EFE).- Las autoridades indígenas del suroeste de Colombia no han podido establecer la suerte de los nueve aborígenes de la etnia Awa desaparecidos después de que presuntos rebeldes de las FARC mataran a otros ocho, dijeron hoy sus portavoces.

Una comisión humanitaria que se desplazó el lunes a la zona de los hechos, situada en una región selvática de Nariño, no ha regresado a Pasto, la capital de este departamento, informó a Efe en Bogotá el presidente de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Luis Evelis Andrade.

Andrade dijo que las autoridades gubernamentales y militares de la región tampoco han establecido la magnitud de la incursión de los rebeldes.

"La zona es inhóspita, muy alejada y está sembrada de minas antipersona", advirtió el presidente de la ONIC, quien ratificó que el testimonio facilitado por un joven aborigen que logró escapar indica que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) retuvieron a 17 indígenas y mataron a ocho de ellos.

La matanza se registró en El Bravo, uno de las comunidades awas del Resguardo (asentamiento) de Tortugal Telembí, situado en las selvas de la localidad nariñense de Barbacoas.

"Los guerrilleros los llevaron amarrados hasta la orilla de una quebrada, y los asesinaron con armas blancas (puñales) y chuzos de palma o madera", denunció Andrade.

El dirigente aborigen dijo que la matanza se registró después de que, el pasado miércoles, tropas militares libraran combates con facciones de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) que operan en esa región de la frontera sur con Ecuador.

Según Andrade, la información de que dispone la ONIC "permite inferir que han sido las FARC (los responsables del crimen masivo)".

"Parece que la guerrilla está cobrándoles a los indígenas el hecho de que la Fuerza Pública haya entrado en esos territorios", dijo el presidente de la ONIC.

Andrade advirtió asimismo que unos 1.300 aborígenes de esta etnia colombo-ecuatoriana siguen confinados en sus predios rurales.