LM con un dependiente a su cargo afrontan un sobreesfuerzo anual de 17.267 euros, según un estudio

TOLEDO, 15 (EUROPA PRESS)

Las familias castellano-manchegas que poseen un miembro con algún tipo de discapacidad intelectual o física deben hacer un sobreesfuerzo que se cifra en de 17.267 euros al año, según se desprende del "Estudio del sobreesfuerzo económico que la discapacidad intelectual ocasiona en la familia en España-2008", que promueve el Movimiento Asociativo de Familias de Personas con Discapacidad Intelectual (FEAPS).

Según informó FEAPS en un comunicado, para calcular este índice de sobreesfuerzo se han tenido en cuenta costes como el número de horas de atención y apoyo; costes habituales asociados a la vida diaria, como material ortopédico, transporte o copago de los servicios, así como el coste de no poder dedicarse a otras actividades que generan riqueza, lo que se traduce, por ejemplo, en pérdida de trabajo o necesidad de reducción horaria de la jornada.

El índice de sobreesfuerzo se calcula una vez restando a estos costes las ayudas, subvenciones y coste por plaza que las diferentes administraciones públicas destinan al colectivo de personas con discapacidad intelectual.

Es decir, que el índice de sobreesfuerzo mide lo que las familias y el movimiento asociativo está aportando demás al esfuerzo financiador de las administraciones publicas. Por eso, en el estudio se habla de índice de sobreesfuerzo.

Si se tiene en cuenca que en España viven en torno a 227.000 personas con discapacidad intelectual, esto significa que el conjunto de las familias están aportando un valor económico medio año estimado en 4.374 millones de euros al año lo cual supone en torno al 0,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

El estudio pone también de manifiesto el sobreesfuerzo que las propias entidades realizan para atender adecuadamente a las personas con discapacidad intelectual.

El coste plaza financiado hay que sumar un sobreesfuerzo no financiado por ninguna administración que el estudio cifra entre los 422 euros año y los 24.296 euros año y que están soportando las propias entidades.

Más allá de los lazos afectivos y de la ayuda natural que la familia presta al a persona con discapacidad, el informe trata de hacer una rigurosa llamada de atención sobre el agravio económico que hoy por hoy sufre una familia que tiene en su seno un miembro con discapacidad intelectual.

AVANCES

Se ha avanzado mucho en política social en los últimos años, pero el Movimiento Asociativo FEAPS cree firmemente que, de la mano de las administraciones públicas, es necesario un esfuerzo inversor añadido, tanto en la cantidad como en la calidad de recursos sociales y sociosanitarios para aminorar tanto el sobreesfuerzo como sus impactos negativos, a la par que para evitar la excesiva dependencia de la persona con discapacidad intelectual de sus familias

El "Estudio del sobreesfuerzo económico que la discapacidad intelectual ocasiona en la familia en España-2008" está elaborado por FEAPS, con el patrocinio de ENDESA, y la colaboración de Antares Consulting, y persigue el objetivo de evaluar el coste que la discapacidad intelectual ocasiona en las familias y en la propia persona con discapacidad intelectual.

Las familias que cuentan con una persona con discapacidad intelectual gastan al año de media entre 19.000 y 31.000 euros más si se valora las horas de dedicación, los gastos añadidos en salud, desplazamientos, etc. y las pérdidas de oportunidades de empleo que conlleva.

El indicador de medida que se utiliza es el de sobreesfuerzo económico: el sobreesfuerzo económico es la expresión en euros del valor de las horas extras de cuidado, del desembolso extra por razones de la discapacidad y del coste de oportunidad extra del individuo, es decir de las consecuencias económicas de la discapacidad en la familia.

El índice de sobreesfuerzo económico resultante, de la persona con discapacidad y su familia no debe ser interpretado como la cantidad de dinero que la unidad familiar necesita gastar cuanto la expresión o el valor económico resultante de cuantificar en unidades monetarias el conjunto de costes en los que incurre la familia, una vez restadas las medidas compensatorias.