Un estudio estima en 2.200 euros la media mensual que una familia con un hijo discapacitado debe afrontar

LOGROÑO, 28 (EUROPA PRESS)

Las familias riojanas con un hijo discapacitado realizan un sobreesfuerzo económico mensual de 2.200 euros de media, según un estudio encargado por la Asociación de Familias de Personas con Discapacidad (FEAPS).

El presidente de FEAPS-La Rioja, Jesús Ganuza, ofreció hoy una rueda de prensa junto a una representante de los familiares de personas con discapacidad intelectual, Belinda Fernández, para dar a conocer el estudio, que cuenta con el patrocinio de empresa y la colaboración de Antares Consulting.

Según éste, el sobreesfuerzo económico de las familias se encuentra en 26.158 euros anuales, en el caso de discapacidad ligera, y 38.962, en el caso de severa en hogar.

El gasto más bajo corresponde a quienes tienen en la familia a una persona con discapacidad severa y está en residencia, con 3.854 euros anuales. Quienes tiene una persona con discapacidad moderada tienen un gasto de 37.784 euros.

Para calcular el sobreesfuerzo se han tenido en cuenta el desembolso económico por el pago de servicios; el coste de oportunidad, dado que los cuidadores no pueden dedicarse a actividades que generen dinero; y el de tiempo, que tiene en cuenta el coste de la hora de atención que la familia dedica.

Además, se han restado las medidas compensatorias que aportan las Administraciones. En La Rioja, las medidas compensatorias oscilan entre los 1.569 euros (en el caso de discapacidad leve) a 30.315 (en el caso de severo en residencia).

Así, las personas con discapacidad leve se vuelven, en opinión de Ganuza, los "grandes olvidados" de la Administración. Para Fernández, además, en los últimos años se ha producido un avance en política social, pero los recursos actuales "no son suficientes".

En su caso particular (con una hija con discapacidad síquica y física de 36 años) explicó que tuvo que dejar su trabajo de maestra, por lo que la familia dejó de percibir el suelo. Además, hasta mayo de este año no se le financiaba el vehículo particular para acudir al centro ocupacional.

Preguntada por la Ley de Dependencia aseguró no haber notado influencia, ni haber percibido nada más tras su puesta en marcha. Así, relató cómo su hija fue evaluada como gran dependiente, pero "la comunidad autónoma" no le da recursos económicos para contratar un cuidador porque la hija ya acude a un centro ocupacional. Sin embargo, señaló que este centro atiende cinco días, y que las necesidades de su hija son 24 horas los siete días.

Los cuidadores, indicó, necesitan apoyo porque se resiente la salud, "más la emocional que la física", e, incluso, algunas parejas han llegado a romperse "por el sobreesfuerzo emocional", dado que los discapacitados necesitan atención constante, y poder tomarse unas vacaciones, algo que no siempre se puede, es primordial.