Defensor del Ciudadano impulsará una mesa de diálogo para resolver los problemas de convivencia en La Chana

GRANADA, 26 (EUROPA PRESS) La Oficina del Defensor del Ciudadano impulsará la creación de una mesa de diálogo, integrada por instituciones y colectivos sociales, para mejorar la convivencia en el barrio de La Chana de la capital granadina, tras los enfrentamientos registrados en los últimos días entre vecinos españoles y algunas familias rumanas. Así lo anunció hoy en rueda de prensa el Defensor del Ciudadano, Melchor Saiz-Pardo, tras haberse reunido con vecinos afectados, asociaciones vinculadas a la población rumana y gitana, y representantes de los tres grupos políticos con representación en el Ayuntamiento, PP, PSOE e IU. Las principales quejas de los vecinos se centraron en la "sensación de inseguridad que se vive en el barrio", ya que algunos de estos ciudadanos rumanos se concentran en las plazas para beber y, a veces, "increpan a los vecinos en una actitud agresiva". Los vecinos de la Chana acusan también a estas familias de "no usar los contenedores" o de "vaciarlos para buscar ropa o comida y luego no volver introducir en ellos la basura". "Algunos hacen sus necesidades en la calle y practican la mendicidad con malos modos hacia las personas mayores", mientras que otros acumulan en las calles del barrio la chatarra que recogen en otras zonas de la capital. No obstante, Saiz-Pardo incidió en que en este barrio viven varias familias rumanas y muchas de ellas no han tenido nunca problemas, mientras que consideró que en este conflicto de convivencia hay un problema social "muy importante", puesto que la educación que han recibido estas personas es "deficiente" y sus recursos económicos muy escasos. Por ello consideró que el Ayuntamiento de la capital "no puede arreglar solo este problema", sino que necesita el apoyo de otras instituciones para ofrecer más recursos a estas personas y trabajo, aunque sea eventual, a considerar que "este problema no se va a solucionar sólo reforzando la presencia policial". La Oficina del Defensor del Ciudadano comenzará en breve una ronda de reuniones con afectados, asociaciones implicadas y representantes políticos para definir las medidas que se tomarán a medio y corto plazo para afrontar la situación. Y es que, como recordó, Granada es una ciudad donde conviven numerosas personas de distinta ideología, raza y religión, una tendencia que a su juicio se intensificará en los próximos años y que llevó a apostar por buscar soluciones que favorezcan una convivencia pacífica en este y otros barrios de la capital.