El Congreso vota mañana si pide al Gobierno que retire los nombres de negreros de las calles españolas

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

La Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados votará mañana una proposición no de ley del PP que pide al Gobierno que retire los nombres de tratantes de esclavos de las calles españolas y que erija "un monumento en memoria de las víctimas de la esclavitud".

Según el escrito de los 'populares', recogido por Europa Press, la iniciativa pretende reparar "un agravio histórico hacia la población negra, inyectando ilusión afropositiva, afirmativa y transformadora", que contribuirá "a erradicar el racismo más duro e intolerable y la violación de los Derechos Humanos".

La propuesta también reclama que el Ejecutivo "reconozca a la comunidad negra como minoría étnica, dado su notorio arraigo en España", ya que es la mayor minoría étnica de este país, formada por entre 700.000 y 1.300.000 millones de personas, así como que ampare la "diversidad religiosa y cultural, en términos de igualdad", de este colectivo.

REPARACIÓN MORAL

Este conjunto de propuestas, señalan los 'populares', siguen la senda llevada a cabo por países como Francia, Reino Unido, Jamaica, Canadá, Estados Unidos y Australia, que tratan de reparar moralmente las injusticias producidas a causa de la esclavitud y el tráfico de siervos.

El texto afirma que el Descubrimiento de América en 1942 y la posterior colonización de este continente, dio origen al llamado 'Tráfico Negrero', que comerciaba y transportaba esclavos en un periplo triangular entre Europa, África y América, travesía en la que murieron el 25 por ciento de los capturados.

Las cifras más aceptadas por los expertos, añade el documento, afirman que alrededor de 10 millones de personas fueron trasladadas desde el continente africano al Nuevo Mundo, sirviendo de mano de obra para mantener los imperios español, portugués, británico, holandés y francés.

Sobre el papel de España, el PP reconoce que este país participó "intensamente en la utilización de la esclavitud" pero precisa que "no formó parte directamente del tráfico", y agrega que "durante la colonización hubo voces críticas contra este inhumano tráfico, pero nadie discutió la legitimidad de la institución de la esclavitud".

Además, recuerda que hasta hace poco en algunos territorios de los Estados Unidos los hombres y las mujeres negras no eran admitidos en ciertos locales, tenían que ceder su asiento en los transportes públicos, no podían acudir a las universidades y formaban batallones militares bien diferenciados de los blancos durante la Primera Guerra Mundial.