El fiscal rebaja a un año su petición para un médico acusado de matar a una enferma terminal

La defensa acepta esta pena pero el juez debe decidir mañana si admite la conformidad TARRAGONA, 24 (EUROPA PRESS) El fiscal del caso contra el médico Marcos A.H., acusado de matar a una enferma terminal de 82 años en el Hospital de Móra d'Ebre (Tarragona) en 2005, rebajó hoy su petición de diez años de cárcel por homicidio a un año de prisión y una multa de 1.620 euros por homicidio imprudente o de cooperación en el suicidio. El fiscal modificó sus peticiones después de escuchar las declaraciones del médico y de la familia, pues entiende que dieron un significado distinto a la petición de la enferma cuando pidió que se acabara con su sufrimiento. La defensa de Marcos A.H., quien dijo haber ayudado a morir a la enferma después de que ésta se lo pidiera dos veces, se mostró conforme con esta condena, aunque será el juez quién mañana decidirá si se acepta la conformidad y, por lo tanto, da por finalizado el juicio. Según manifestó, la mujer llegó a Urgencias en un estado muy grave con un cáncer de colon avanzado, diabetes y afectación cardíaca, de manera que las medidas terapéuticas que se le aplicaron fracasaron. El acusado afirmó que la paciente le expresó en dos ocasiones su deseo de terminar con el sufrimiento y que, textualmente, le dijo "que no quería seguir viviendo así". Por eso, "ante el padecimiento que sufría", entendió que "lo humano" era acortar su sufrimiento "al máximo" y, por ello, le inyectó el cloruro potásico sabiendo que era letal. Además, lo apuntó en el historial porque, según declaró hoy, "estaba convencido de que era lo que tenía que hacer y no tenía por qué ocultar absolutamente nada". Después, se quedó en la habitación de la enferma hasta que murió. El acusado, que llevaba ejerciendo desde hacía 24 años, señaló que lo único que hizo fue "acelerar un poco más" la muerte, ya que la mujer "ya se estaba muriendo". Al preguntarle por qué no pidió una autorización escrita a los familiares, dijo que le pareció "inapropiado" pedirles un consentimiento firmado ante el sufrimiento que padecían en ese momento. Por su parte, los hijos de la mujer señalaron que la actuación del médico les pareció la correcta y no tienen ninguna queja de él, aunque reconocieron que no sabían que le estaba suministrando una inyección letal. También explicaron que le pidieron al facultativo que la mujer no sufriera porque se quejaba mucho.