La sedación paliativa: una alternativa a la eutanasia en caso de muerte irreversible

  • Aunque ambos métodos se basan en técnicas similares, la eutanasia tiene como fin último el fallecimiento del paciente, mientras que la sedación sólo busca aliviar el sufrimiento físico.

  • La sedación, típica en el ámbito de los cuidados paliativos, se utiliza para calmar síntomas como úlceras, hemorragias masivas o ataques de pánico.

Sanidad impulsa la formación en cuidados paliativos entre los profesionales de Atención Primaria y Hospitalaria

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La decisión de despenalizar la eutanasia infantil que se ha tomado hoy en el Parlamento belga vuelve a reflotar la confusión terminológica en torno a este tema. La eutanasia, como advierten los médicos, no es el mismo método que la sedación paliativa; dos conceptos que conviene diferenciar para garantizar que los afectados por enfermedades irreversibles tomen una decisión correcta.

En ambos casos se utilizan fármacos para paliar el dolor, pero la diferencia está en que el fin último de la eutanasia es la muerte del paciente y el de la sedación, calmar el sufrimiento. Así lo explica el presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECP), Álvaro Gándara del Castillo: "En la eutanasia das fámarcos en una dosis superior a las establecidas por los protocolos para acabar con la vida del paciente, algo que no ocurre en la sedación, donde éste puede despertar de nuevo, aunque si se trata de una persona que está en agonía o en sus últimos días normalmente ya no se despierta, y le proteges sedándole".

Los casos en los que se aplica la sedación, a diferencia de la eutanasia, pueden ser muy variados. Los afectados aquejados por una enfermedad terminal pueden sufrir dolores muy variados, como hemorragias masivas, delirios o ataques de pánico. Cuando la morfina u otros fármacos calmantes no funcionan, se 'duerme' al paciente para protegerle del sufrimiento que provocan estos síntomas. La dosis siempre será controlada, a diferencia de lo que ocurre con la eutanasia, donde ésta se aumenta a propósito.

"Si los fármacos específicos fallan, la única alternativa que nos queda es provocar el sueño, algo que puede ser definitivo o provisional, una técnica para solucionar el problema", concreta Javier Rocafort, doctor del centro de cuidados paliativos Laguna, ubicado en Madrid. El médico, que también dirigió la SECP, denuncia que existe un "error de concepto" entre ambos métodos y asegura que "no se puede disfrazar de sedación una sobredosis de un sedante con la intención de matar a alguien".

En lo que los profesionales de cuidados paliativos están de acuerdo es en que la eutanasia "no es una solución" frente a la sedación paliativa, que "jamás tiene la intención de acabar con la vida de nadie, aunque la técnica sea la misma", según Rocafort.