El divorcio expone a Berlusconi a críticas de los conservadores

Por Stephen Brown

ROMA (Reuters) - El culebrón que protagonizan el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y su mujer, Veronica Lario, que le ha pedido el divorcio y le acusa de una relación con una adolescente, podría socavar el apoyo que tiene entre la élite conservadora.

El espectáculo poco digno del primer ministro y su segunda mujer divorciándose en los medios de comunicación - cuyo último capítulo fue Berlusconi diciendo ayer en televisión que "es mentira" que frecuente a menores de edad - ya ha molestado a la Iglesia católica.

Los primeros sondeos tras el anuncio sorpresa del fin de semana por parte de Lario de la presentación del divorcio, presentados por Ipsos y Ipr, no parecen mostrar muchos daños en la intención de voto para el Gobierno de centroderecha en las elecciones al Parlamento Europeo de junio.

Pero un sondeo en Internet del diario económico Il Sole 24 Ore muestra mucho más apoyo a la mujer de Berlusconi que a él mismo. Un 49 por ciento de los lectores sondeados dice que el escándalo tendrá consecuencias políticas, frente al 44 por ciento que no lo cree.

"¿Perderé apoyo entre los católicos? No lo creo", afirmó el primer ministro en el programa "Porta a Porta" de la RAI el martes por la noche.

Pero el columnista Massimo Franco escribió en el Corriere della Sera que estas palabras "esconden el temor de que se verá dañado políticamente".

Maurizio Pessato, director de la encuestadora SWG, se mostró de acuerdo en que es poco probable que el escándalo tenga consecuencias en las europeas, en las que Berlusconi tiene 20 puntos de ventaja sobre la oposición.

Pero a más largo plazo sí podría dañar la imagen del autoproclamado "político más popular del mundo", que presume de tener un 75 por ciento de apoyo en encuestas privadas. Las de los medios le dan un 56 por ciento, después de su reacción tras el terremoto de abril.

Su apoyo ha resistido la peor recesión en el país desde la Segunda Guerra Mundial y el ridículo por comentarios como cuando bromeó sobre el "moreno" del presidente estadounidense, Barack Obama.

"Pero todo esto socava su imagen de personaje positivo. La historia de la chica es rara, y es difícil descartar todo lo que dice su mujer como un equívoco", declaró Pessato a Reuters.

TALÓN DE AQUILES

Berlusconi pide a su mujer que se disculpe por haber hecho insinuaciones acerca de su relación con la adolescente napolitana Noemi Letizia, a cuyo decimoctavo cumpleaños asistió el mes pasado como invitado de la familia, ha insistido.

El centroizquierda, que en 2006 le derrotó prometiendo un gobierno "más serio" que se derrumbó por las divisiones internas 20 meses después, cree haber encontrado por fin su talón de Aquiles.

"Los problemas entre un marido y una mujer son privados. Pero si la mujer acusa al marido de frecuentar a una menor, se convierte en un asunto público", manifestó el nuevo líder del centroizquierda, Dario Franceschini.

Las críticas derivadas también de su intención inicial de proponer a modelos y actrices como candidatas para las europeas llegaron incluso de un centro de estudios fundado por su aliado conservador Gianfranco Fini, presidente de la Cámara Baja, lo que contradiría la acusación de Berlusconi de que todo ha sido inventado por "la prensa de centroizquierda".

Una parte de la élite católica también se queja de su chovinismo y frivolidad, y le pide más "sobriedad".

El diario Avvenire, portavoz de la Iglesia católica, criticó duramente en su editorial de portada que las mujeres en política tengan que ser "guapas, jóvenes, y a ser posible, disponibles".

Un alto cargo del Vaticano, el cardenal Walter Kasper, ha ido más allá, y ha calificado el divorcio público de "mal ejemplo", y el comportamiento de Berlusconi de "raro y fuera de lugar".