El perfil tipo del usuario de servicios sociales de Barcelona es madre española de entre 35 y 44 años


BARCELONA|
El perfil tipo del usuario de servicios sociales de Barcelona es madre española de entre 35 y 44 años

El perfil tipo del usuario de servicios sociales de Barcelona es madre española de entre 35 y 44 años BARCELONA | EUROPA PRESS

El 75% vive en pobreza relativa y su renta media es 2,6 veces inferior a la global de los catalanes

El perfil tipo de las personas usuarias de los servicios sociales de Barcelona es una mujer de entre 35 y 44 años nacida en España, con hijos a cargo y sin estudios o estudios primarios, según revela la primera encuesta de la ciudad sobre las condiciones de vida de estos usuarios, ha destacado la teniente de alcalde Laia Ortiz este lunes en rueda de prensa.

El 72% de sus usuarios son mujeres --cuando representan el 52% de la población---, la mayoría desea trabajar pero no encuentra empleo, el 23,2% están divorciadas --ante el 5% de la población general-- y aunque la mayoría son de nacionalidad española --el 56,5%--, las nacidas en el extranjero son las que presentan un mayor grado de vulnerabilidad, ya que son extranjeros el 43,4% de usuarios de los servicios sociales, cuando representan un 22,5% de los residentes de la ciudad.

La renta neta media por hogar de las usuarias de los centros de servicios sociales es de 11.611 euros anuales, mientras que en el global de Catalunya la cifra es de 30.655 euros, por lo que la renta neta media de las familias usuarias de servicios sociales de la ciudad es 2,64 veces inferior a la de la población catalana.

Ortiz ha detallado que el 75,4% de los hogares usuarios viven en situación de pobreza relativa --con ingresos por debajo del 60% de la media de Catalunya--, y el 70,2% de las personas se encuentra en privación material severa --ante el 6,7% de los catalanes--, algo que se agravia en los casos de hogares con menores dependientes: El 62% de ellas no dispone de ropa nueva; el 54,8% no puede permitirse viajes de ocio regulares, y el 55,2% no puede permitirse reunirse con amigos.

La situación de privación material severa se da cuando no se puede hacer frente al menos a cuatro de estos gastos: ir de vacaciones una semana al año; pagar sin atrasos los recibos; una comida de carne pollo o pescado cada dos días; mantener la vivienda a temperatura adecuada en invierno; gastos imprevistos de 800 euros, o tener lavadora, televisión en color, teléfono y coche.

El 49,7% de los hogares usuarios cuentan con menores dependientes --en Barcelona representan el 39,9% de las viviendas--, mientras que los hogares unipersonales representan el 29,2% --el 21% en el global de la ciudad--, y el alquiler es el régimen de tenencia de vivienda más habitual entre los usuarios, ya que sólo un 24,9% la tiene de propiedad, ante el 64% del global de la capital catalana.

Estos usuarios tienen un gasto medio anual asociado a la vivienda de 8.014 euros si tienen hipoteca y de 5.978 si están de alquiler, lo que representa que dedican a este concepto un 70% de sus rentas si tienen hipoteca y un 50% si están de alquiler, cifra "muy por encima de lo que fijan los estándares europeos de lo que será razonable", ha dicho Ortiz.

POBREZA ENERGÉTICA Y PARO

De los hogares en situación de pobreza energética, la mayoría son con menores dependientes (el 63,3%), mientras que el 24,7% son de dos o más adultos, y el 11,9% son unipersonales, y el 43,8% son de población inactiva, mientras que el 36,7% están en paro ---con una diferencia de 58 puntos porcentuales respecto a los datos de Barcelona--, y el 19,5% tienen trabajo.

El salario medio de estos usuarios se sitúa en los 6.485 euros netos anuales, lo que representa unos 540 euros mensuales --por debajo del umbral de la pobreza y del salario mínimo interprofesional--, y hay más mujeres ocupadas que hombres en trabajos remunerados y también sin contrato, ya que el 15,7% de las mujeres trabaja sin él --el 6,1% de los hombres--, aunque los sueldos entre hombres y mujeres no presentan diferencias significativas.

SIN ORDENADOR

En cuanto a la brecha digital, el 58,4% de las familias no tiene un ordenador en la vivienda --en el global de Barcelona lo tiene el 86%--, algo que el 92,4% no hace porque no se lo puede permitir, y el 54,3% no tiene acceso a Internet, la mayoría por el mismo motivo.

Los usuarios han valorado con un 7,6 sobre 10 la atención recibida por los servicios sociales, según la encuesta, en la que puntuaron con un 8,6 la intimidad y la confidencialidad, con un 8,5 la amabilidad y respeto de los profesionales y con un 6,8 el tiempo de espera, la nota más baja del servicio.

La encuesta, elaborada por el Institut Municipal de Serveis Socials (Imss) se realizó a 12.293 personas de 6.623 hogares entre febrero y junio de 2016 con tres cuestionarios que sumaron 200 preguntas, ha detallado Ortiz, que ha defendido la importancia de conocer estos datos para mejorar los servicios sociales, que están revisando en un proceso ya iniciado.

Entre 80.000 y 90.000 personas son usuarias de los centros de servicios sociales de Barcelona --sobre los que se ha realizado el estudio--, cifra que alcanza las 160.000 cuando se incluyen otros servicios como la atención a las personas sin hogar y la teleasistencia, lo que representa un 10% de la población barcelonesa.