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Bajan tres puntos las infraviviendas de población gitana en CyL, hasta 8,4%, y el chabolismo hasta 0,85%, un 2,1% menos


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Bajan tres puntos las infraviviendas de población gitana en CyL, hasta 8,4%, y el chabolismo hasta 0,85%, un 2,1% menos

Bajan tres puntos las infraviviendas de población gitana en CyL, hasta 8,4%, y el chabolismo hasta 0,85%, un 2,1% menos VALLADOLID | EUROPA PRESS

El estudio reclama análisis periódicos y seguimiento de la situación, mejorar viviendas, reducir vulnerabilidad social y más participación

Las infravivivendas en las que residen población gitana en Castilla y León ha disminuido en más de tres puntos entre 2007 y 2015, al pasar de un 11,54 por ciento al 8,41, mientras que se han logrado reducir prácticamente de manera absoluta las chabolas, que se han reducido de 158 que suponía un 2,97 por ciento en 2007 a sólo 45 en 2015, un 0,85 por ciento.

Así se desprende del Estudio-Mapa sobre Vivienda y Población Gitana 2015, cuyos principales datos correspondientes a Castilla y León se han presentado en una jornada de la Fundación Secretariado Gitano (FSG) que se ha desarrollado en las Cortes de Castilla y León que han inaugurado el presidente de la Fundación, Pedro Puente, y el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones.

Precisamente el consejero ha destacado la evolución positiva de los datos en Castilla y León, donde ha incidido en la mejora del acceso a la vivienda de la población gitana, algo que ha recordado que es un derecho constitucional.

Además, ha puesto de manifiesto el trabajo llevado a cabo por las administraciones junto con las organizaciones que representan a este colectivo y la sociedad en general unidos para buscar la inclusión y eliminar un escalón social por pertenencia al pueblo gitano.

Suárez-Quiñones ha expresado el compromiso de continuar el trabajo en esta línea, para lo que ha recordado que la Consejería cuenta con líneas de ayuda para acceso a la vivienda, tanto para la regeneración urbana en zonas donde pueda residir este colectivo como para personas en riesgo de exclusión y con rentas bajas.

Por su parte, el presidente de Secretariado Gitano, Pedro Puente, ha expresado la satisfacción después de seguir la carencia de vivienda y la normalización de la población gitana durante tantos años y ha puesto como ejemplo la experiencia llevada a cabo con éxito en Segovia que ha expuesto en la jornada el concejal de Servicios Sociales de la capital segoviana, Andrés Torquemada.

Puente ha destacado el hecho de que haya disminuido el chabolismo y los barrios segregados en los que residen gitanos y ha incidido en la posibilidad que se abre de obtener recursos europeos para eliminar los núcleos de chabolas en el periodo 2014-2020, lo que considera que es un objetivo alcanzable para el que sólo es necesaria voluntad política, algo que considera que hay.

Resto que queda es más difícil todavía de incorporar a la normalidad, pero con programas de acompañamiento social y formación se va logrando el objetivo de que desaparezca en España el chabolismo, los barrios segregados, la exclusión social.

POBLACIÓN EN CYL

En la Comunidad viven unas 24.900 personas de etnia gitana, lo que supone el 4,8 por ciento de las 516.800 de toda España, y residen en 5.292 viviendas, una cifra inferior a las 5.338 de 2007 (-0,86 por ciento) y a distancia considerable de las 2.382 identificadas en 1991. En total suponen el 5,03 por ciento de las 105.289 viviendas con población gitana del conjunto

Según el estudio, en la Comunidad se registra una tendencia cada vez mayor a la inclusión residencial normalizada de la población gitana en la región, dado que la gran mayoría vive en viviendas normalizadas, en bloque o unifamiliares y en barrios con presencia de otras familias gitana.

Sin embargo, aunque con una disminución con respecto a 2007, aún existen algunos problemas de exclusión residencial relacionados con las condiciones de habitabilidad de viviendas y barrios y las dificultades socioeconómicas,, dado que aún hay índices "preocupantes" de infravivienda, que afectan al 8,41 por ciento de hogares (445 viviendas) --que bajan desde el 11,54 por ciento de 2007-- y algunos núcleos de chabolismo, que afecta a un 0,87 por ciento de las viviendas, un total de 45 --bajan desde 158 que suponía un 2,97 por ciento en 2007--.

En cuanto a la segregación residencial, el estudio considera "preocupante" el alto índice de asentamientos o barrios habitados por familias gitanas que se encuentran alejados y excluidos de los entornos urbanos donde reside el conjunto de la población, lo que afecta a un 4,82 por ciento de los barrios estudiados frente a un 2,78 por ciento a nivel estatal.

Por otro lado, se observa una disminución en el acceso de las familias gitanas a una vivienda con algún tipo de protección pública, con un predominio de las viviendas libres, al contrario de lo que ocurre en el resto del país, donde predominan las protegidas, con un ascenso desde el último estudio. En concreto, al 59,46 por ciento de las viviendas se ha accedido a través del mercado libre, el 35,55 por ciento mediante algún tipo de protección y casi el 5 por ciento a través de diversos medios alternativos (autoconstrucción, ocupaciones, etcétera).

Las conclusiones del estudio señalan también que el hacinamiento y la sobreocupación afectan a un 11,89 por ciento de las viviendas (626), un número "significativo" y mayor que a nivel estatal.

Asimismo, la inmensa mayoría de los barrios de residencia de esta población dispone de equipamientos, dotaciones y servicios públicos básicos y se han incrementado levemente en los últimos ocho años, a excepción de la presencia física de los servicios sociales, que ha retrocedido a pesar de haber aumentado la vulnerabilidad social en muchos barrios estudiados, según el estudio, que añade que ha empeorado el estado de los edificios.

En esta línea, se pone de manifiesto que han disminuido las intervenciones públicas en los barrios estudiados respecto a 2007, tendencia contraria a la observada a nivel estatal, cuyo indicador muestra que el nivel de intervenciones ha aumentado en los últimos años, lo que puede contribuir a mejorar las viviendas en que reside la población gitana y su entorno, y a reducir las dificultades en los procesos de inclusión social de las familias.

RECOMENDACIONES

El estudio contempla una serie de recomendaciones, fundamentalmente una apuesta por continuar con la erradicación de la exclusión socioresidencial en la región y apostar por la remodelación de los barrios y entornos degradados, que precisa contemplarla desde un marco amplio e integral en las políticas que se desarrollen y complementar las políticas de acceso a la vivienda con otras políticas sociales, de empleo, educativas y sociocomunitarias.

Asimismo, se aconseja recoger en la las políticas de vivienda y sociales a nivel regional y local la Estrategia Nacional para la Inclusión Social de la Población Gitana y, de manera específica, se concreta que debe hacerse en el nuevo Plan de Vivienda de Castilla y León 2017-2020.

También se reclaman políticas y medidas específicos para abordar los problemas no cubiertos por los recursos destinados a toda la población; persistir en un seguimiento continuado de la situación de equidad-inequidad de la población gitana y realizar análisis y diagnósticos de forma periódica.

En cuanto a las políticas de regeneración y rehabilitación, el estudio apunta a priorizar áreas urbanas donde existan problemas sociourbanísticas y mejorar el estado de las viviendas y sus equipamientos.

Además de la lucha contra la discriminación, las recomendaciones del estudio inciden en la necesidad de promover la participación e incorporar los intereses del conjunto de agentes implicados (población gitana, tejido asociativo y entidades y vecindario receptor) como garantía de éxito de las actuaciones a la hora de diseñar las estrategias o los planes en materia de inclusión socioresidencial.