Boicot de EEUU, Australia y Canadá a foro sobre racismo de ONU

SIDNEY (Reuters) - Australia se sumó el domingo a Estados Unidos y Canadá en el boicot contra una conferencia de Naciones Unidas sobre racismo que se realizará la próxima semana, indicando que le preocupa el que la reunión sea utilizada como plataforma para expresar opiniones antisemitas.

Naciones Unidas organizó el foro en Ginebra para ayudar a sanar las heridas que dejó el último encuentro, en Durban, Sudáfrica. Estados Unidos e Israel abandonaron la conferencia en el 2001, cuando los estados árabes intentaron definir al sionismo como racista.

"Australia ha decidido no participar en la Conferencia de Revisión de Durban", dijo el canciller australiano, Stephen Smith, en un comunicado. "La declaración del 2001 identificó a Israel y a Oriente Medio. Australia expresó sus firmes preocupaciones sobre esto en su momento", agregó.

"Lamentablemente, no podemos confiar en que la Conferencia de Revisión no será utilizada nuevamente como una plataforma para expresar opiniones ofensiva, entre ellas posturas antisemitas", sostuvo.

El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo el sábado que Washington boicotearía la conferencia, citando una redacción cuestionable en el borrador de la declaración del encuentro. El Gobierno de Obama se encuentra bajo una fuerte presión de Israel para que no asista.

Canadá ha dicho que no asistirá la próxima semana debido a temores de que se repitan los "ataques contra Israel" que ocurrieron en la última conferencia. La Unión Europea aún está deliberando.

República Checa, que tiene la presidencia rotatoria de la UE, ha convocado a una reunión el domingo para evaluar la postura del bloque sobre su participación. El Reino Unido, sin embargo, enviará una delegación a la conferencia, aunque no estará integrada por funcionarios de alto nivel.

Human Rights Watch dijo que la reunión de Ginebra carecerá del peso diplomático necesario sin la presencia de Washington.

El borrador de una declaración preparado para la conferencia eliminó todas las referencias a Israel, el conflicto de Oriente Medio.

También se eliminó un llamamiento para prohibir la "difamación de la religión", una respuesta apoyada por los árabes a la polémica del 2006 respecto a unas caricaturas danesas del profeta Mahoma, que estados occidentales consideran como una manera de aplastar la libertad de expresión.

Estados Unidos dijo que ha habido mejoras en el documento, pero que no son suficientes.