Gitanos y africanos sufren discriminación en silencio en la UE

VIENA (Reuters) - Africanos y gitanos se enfrentan a una intensa discriminación en la Unión Europea, pero las autoridades rara vez están al tanto porque las víctimas no creen que se vaya a tomar ninguna acción, dijo el miércoles un informe de la UE.

El texto recoge que aproximadamente un 55 por ciento de los ciudadanos residentes pertenecientes a minorías e inmigrantes sienten que los prejuicios por su etnia o raza eran generalizados, pero del 12 por ciento que dijo haber presenciado un delito racista en los últimos 12 meses, un 80 por ciento no acudió a la policía.

Los gitanos se quejan de discriminación en la mayor parte de los casos, con uno de cada dos asegurando que han vivido una experiencia de este tipo en los últimos 12 meses, seguidos de los subsaharianos, con un 41 por ciento, y los norteafricanos, con un 36 por ciento, según el texto.

En los casos de país por país, los informes de discriminación más frecuentes eran los de los norteafricanos en Italia y Francia - el 94 y el 88 por ciento de quienes respondieron, respectivamente -; los gitanos en Hungría, República Checa, Eslovaquia y Grecia - entre un 78 y un 90 por ciento -; y rumanos y albaneses en Italia, con un 76-77 por ciento.

Las minorías se enfrentaron a obstáculos por su raza cuando buscaron trabajo o una casa para alquilar o comprar, al intentar abrir una cuenta bancaria o conseguir un crédito, al tratar con los servicios sanitarios, sociales o escolares, o incluso al entrar en bares, restaurantes y tiendas.

"El sondeo revela que la discriminación, hostigamiento y violencia motivados por la raza son bastante más generalizados de lo que registran las estadísticas oficiales. Prácticamente no se informa de ellas", dijo la Agencia para Derechos Fundamentales en su primera encuesta paneuropea de este tipo.

"Miles de casos de delitos y discriminación racista siguen siendo invisibles", dijo el director del organismo, Morten Kjaerum.

Un 82 por ciento de las 23.500 personas encuestadas no informó de su experiencia de discriminación más reciente. Cuando se les preguntó por qué, el 64 por ciento dijo que no pensaba que eso fuera a cambiar algo. Un 80 por ciento no sabía de ninguna organización que les pudiera ofrecer ayuda o asesoramiento.

El informe instó a los gobiernos a promover un registro público de discriminación y delitos racistas, a aplicar leyes antidiscriminación y a informar mejor a las minorías sobre sus derechos.