Navarro advierte de las "peculiaridades específicas" de los menores cuyas familias abandonaron el Polígono Sur

SEVILLA, 13 (EUROPA PRESS)

La consejera de Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro, advirtió hoy de las "circunstancias y peculiaridades específicas" que rodean el caso de los 95 menores de edad del Polígono Sur que no asisten a sus respectivos centros educativos, al haber abandonado sus familias este entorno como consecuencia del tiroteo que el pasado 29 de marzo se saldó con la muerte de un menor de etnia gitana de 17 años por una bala perdida.

En declaraciones a los periodistas, Micaela Navarro aludió a la decisión de la Delegación Provincial de la Consejería Educación en Sevilla de remitir a la Fiscalía de Menores un informe del Servicio de Inspección que certifica que estos menores del Polígono Sur, todos ellos escolarizados, no asisten a sus respectivos centros educativos. "Más que buscar culpables, debemos seguir trabajando", dijo Navarro para recordar que el caso está siendo tratado "por distintas consejerías" e incluso el Ayuntamiento de Sevilla.

En ese sentido, recordó que se trata de un caso "no sólo de absentismo escolar", pues estas familias habían abandonado el Polígono Sur por temor a "represalias" por las consecuencias de dicho tiroteo entre clanes de etnia gitana, destacando así las "circunstancias y peculiaridades específicas" que rodean a este caso.

"La Fiscalía también tendrá algo que decir", dijo en cuanto al informe elevado a la Fiscalía de Menores por parte de la Consejería de Educación. De cualquier manera, Micaela Navarro aseguró que "desde hace tiempo" las administraciones trabajan "en coordinación" con estas familias, asentadas ahora en los aledaños del puente de Juan Carlos I en el tramo de la autovía SE-30 que conduce a la comarca del Aljarafe, y pidió "discreción y cuidado" para seguir trabajando y solucionar el asunto.

UNA BALA PERDIDA

Varias familias arraigadas en el entorno del barrio marginal de las Tres Mil Viviendas, en el Polígono Sur de Sevilla, huyeron de la zona por temor a "represalias" como consecuencia del tiroteo que el pasado 29 de marzo se saldó con la muerte de un menor de etnia gitana de 17 años en la calle José Sebastián Bandarán, donde una bala perdida alcanzó en la cabeza al menor mientras presenciaba el intercambio de disparos desde un todoterreno manejado por su propio padre.

Estas familias, según informaron a Europa Press fuentes policiales, abandonaron el Polígono Sur prácticamente al día siguiente de que se produjera este tiroteo entre clanes de etnia gitana, si bien la muerte del menor no aconteció hasta días más tarde en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital Virgen del Rocío a consecuencia de las lesiones craneoencefálicas derivadas del impacto de bala.

Se da la circunstancia de que uno de los clanes que habría participado en el tiroteo, actualmente investigado por el Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía, está formado por algunas de las personas que aterrizaron en el Polígono Sur tras el desmantelamiento del asentamiento chabolista de Los Bermejales, entendiendo la Policía Nacional que la marcha de estas familias obedece al temor a "represalias" por el conjunto de hechos o por la propia tensión surgida en el entorno debido al tiroteo.