Una gitana viaja a Estrasburgo para que le reconozcan su matrimonio celebrado por el rito gitano

Se casó en 1971 por el rito gitano y el Estado no le reconoce el matrimonio

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

María Luisa Muñoz Díaz, conocida por sus allegados como 'la Nena', viaja hoy a Estrasburgo para que el Tribunal de los Derechos Humanos reconozca el matrimonio con su marido --fallecido en el año 2000-- que se celebró en el año 1971 por el rito gitano, y poder cobrar así la pensión de viudedad.

En declaraciones a Europa Press Televisión, María Luisa explica que "hay papeles que justifican" que ella y su marido cotizaron a la Seguridad Social durante "más de 30 años". "Yo estoy más casada que la Duquesa de Alba ante Dios y ante los hombres", reivindica la gitana.

María Luisa asegura que su boda fue "un día precioso" que toda su familia celebró por "todo lo alto". "Después nos fuimos a vivir a Cercedilla (Madrid) y de nuestra relación vinieron seis niños", recuerda melancólica.

Sin embargo, 'la Nena' sufrió un duro golpe con la repentina muerte de su marido, cuyo sufrimiento se multiplicó al conocer que, por no estar inscrita en el Registro Civil, no tenía derecho a cobrar ninguna pensión de viudedad.

DISGUSTO TREMENDO".

"El jefe de mi marido arregló los papeles, pero al mes me vino diciendo una mala noticia, que no me podían dar la pensión. Fue un disgusto tremendo. Cuando pasó un mes en el que le di muchas vueltas a la cabeza, pedí un abogado de oficio",

A partir de ahí, Maria Luisa ha vivido idas y venidas en tribunales y despachos, en los que ha tenido buenas y malas noticias a partes iguales. La vista de mañana en el Tribunal de los Derechos Humanos de Estrasburgo es la última oportunidad para esta mujer, que asegura que lo que más miedo le da de todo el proceso es el avión.

"Yo creo que esos señores --en referencia al Tribunal de los Derechos humanos-- son muy justos y no quiero que nadie me arrincone ni por ser mujer ni por mi raza", reitera al tiempo que aconseja que "tiren para adelante" a todas las mujeres que estén en su misma situación.

En el caso de que Estrasburgo le dé la razón, recibirá más de 60.000 euros en concepto de atrasos de la pensión de viudedad que reclama, con los que asegura que tapará "cráteres". "Pagaré mi casita y ayudaré a mis niños", concluye esperanzada.