El primer homosexual indemnizado por su encarcelación en la dictadura dice que sufrió una experiencia "muy terrorífica"

VALENCIA, 5 (EUROPA PRESS)

Antonio Ruiz, el primer homosexual que recibirá una indemnización del Estado por su encarcelación durante la dictadura por su condición sexual, afirmó hoy, en declaraciones a Europa Press, que sufrió una experiencia "muy terrorífica" en prisión, puesto que estaba rodeado "de auténticos asesinos, ladrones y navajeros".

Ruiz, residente en Xirivella (Valencia), recordó de esta manera su experiencia en la cárcel, donde estuvo tres meses, tras conocer ayer que la Comisión de Indemnización a Ex-Presos Sociales había acordado indemnizarle con 4.000 euros, una cantidad que consideró "un poco decepcionante". Sin embargo, mostró su "satisfacción" por la resolución porque "se ha hecho historia", ya que "es la primera vez que pasa algo así".

En esta línea, el valenciano recordó como "una pesadilla" sus 94 días en prisión, en los que estuvo rodeado de "auténticos asesinos, ladrones y navajeros". Así, en ese momento, dijo, "la cárcel estaba a rebosar de toda esta gente, y fue una verdadera pesadilla vivir todo aquello". "Fue un horror", apostilló.

Indicó que este tipo de lugares "no estaban adecuados a jóvenes de 17 años", por lo que padeció una experiencia "terrorífica" y fue un tema "muy doloroso" que todavía recuerda. Igual, anotó, "que los homosexuales destinados a campos de exterminio alemanes durante el nazismo".

Por ello, y como hay más personas en su situación, avanzó que tanto él como la asociación a la que pertenece, la de Ex-Presos Sociales, seguirán "luchando" en esta línea, recabando archivos para "conseguir que se reconozcan y se aporten más indemnizaciones" por una situación "injusta", dijo. "Nos queda todavía mucho por hacer en España", aseveró.

Ruiz estuvo encarcelado a mediados de los setenta por un expediente de "peligrosidad social" en las cárceles de Valencia y Badajoz un total de 94 días. Para lograr la compensación económica, quedó probado que la medida de internamiento se impuso por la aplicación de Ley de Vagos y Maleantes de 1954; o la Ley 16/1970 sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social, modificada en 1974.