Unas 200 personas celebran en Chueca los 19 años desde que la homosexualidad salió de la lista de enfermedades mentales

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

Unas 200 personas se reunieron hoy en el madrileño barrio de Chueca para celebrar con pasacalles y batukadas que la Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró hace 19 años la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales.

Según explicó a Europa Press el presidente del Colectivo de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), Miguel Ángel González Merino, durante la jornada, cientos de personas realizaron un pasacalles por el barrio al ritmo de una batukada, muchos de los cuales iban disfrazados de curas y de obispos.

Posteriormente, la actriz Maria Luisa Merlo leyó un manifiesto en el que, entre otras cosas, criticó la detención en el día de ayer de varios manifestantes gays en Moscú y, finalmente, la jornada concluyó con una performance y con otra batukada.

Durante el manifiesto se criticó que a pesar de que la OMS retiró hace 19 años la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales, a día de hoy aún existen profesores en España que, "ignorando este hecho, se permiten catalogar la homosexualidad como una enfermedad, llamar pervertido a quien la practica y culpabilizar a las madres y padres de provocar con sus ausencias que sus hijas e hijos se conviertan en lesbianas, gays, transexuales o bisexuales, como si esto se tratase de un estigma del que avergonzarse".

Además, proclamaron que no pararán hasta que se consiga erradicar "cualquier atisbo de homofobia, transfobia o bifobia en la sociedad", y que su meta es "la igualdad real sin condiciones entre todas las personas con independencia de su orientación o identidad sexual o de género".

En este sentido, recordaron que en el planeta aún existen miles de mujeres y hombres "que son perseguidos y castigados, cuando no condenados a muerte, por sus prácticas homosexuales", y criticaron que en muchos países con legislaciones avanzadas en cuestiones de orientación o identidad sexual "las lesbianas, los gays, los transexuales y los bisexuales tienen que enfrentarse, con frecuencia, a la exclusión social y laboral, cuando no al insulto, al menosprecio, a la ridiculización e, incluso, a la agresión, tanto verbal como física".

Centrándose en España, pusieron de manifiesto que a pesar de la "avanzada legislación en materia de igualdad", aún está pendiente "el ignominioso recurso de inconstitucionalidad del Partido Popular".

También dedicaron unos minutos a la Iglesia, de la que dijeron que "difunde un peligroso mensaje de odio y repulsa a las personas gays, lesbianas, transexuales y bisexuales". "La Iglesia Católica incluso se permite el lujo de justificar su rechazo a que la ONU despenalice la homosexualidad en el mundo", señalaron.

Por último, defendieron una educación basada en la transmisión de valores de respeto hacia el diferente, ya que todos somos "diferentes" y la diferencia "enriquece".