ACNUR critica a ministro italiano por disputa sobre inmigración

ROMA (Reuters) - Una disputa entre la agencia de refugiados de Naciones Unidas e Italia se elevó el lunes después de que el ministro de Defensa italiano dijera que la agencia carecía de valor y acusó a su portavoz local de ser una izquierdista "inhumana o criminal".

"Los ataques personales sin fundamento son inaceptables y no pueden y no alterarán el compromiso de ACNUR con su mandato y su misión humanitaria", dijo el alto comisario para los refugiados de la ONU, Antonio Guterres, en un comunicado difundido el lunes.

ACNUR ha criticado al Gobierno italiano por su nueva política de devolver a los inmigrantes a la costa libia, alegando que rompe las convenciones internacionales.

En defensa de la práctica, que comenzó a principios de este mes con una mejora en los lazos con Libia como telón de fondo, el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, dijo el fin de semana que la agencia "no vale nada" y atacó a su portavoz en Italia, Laura Boldrini.

"O ella es inhumana, y la estoy acusando, porque quiere que los encerremos en centros de detención antes de expulsarlos, o si ella es una criminal porque quiere (...) que se escapen y se esparzan por territorio italiano", afirmó. "Ella es conocida por ser miembro del partido de la Refundación Comunista", declaró en un mitin electoral, algo que el partido ha negado.

Los comentarios han motivado críticas de la oposición de centro-izquierda. Los medios italianos señalaron que habían causado bochorno incluso entre las filas conservadoras.

El ministro de Exteriores, Franco Frattini, trató de apaciguar la disputa el domingo, pero insistió en que Italia no estaba quebrantando las leyes internacionales con su política de deportaciones.

"Las organizaciones internacionales siempre deben ser respetadas, incluso cuando estén equivocadas", dijo.

La Russa, un miembro declarado del partido post-fascista Alianza Nacional que este año se unió al movimiento del primer ministro, Silvio Berlusconi, dijo después que no había querido ofender a Boldrini.

"No tengo nada contra la señora Boldrini, no la conozco", declaró desde Trípoli, donde se reunió con las autoridades libias el domingo para hablar sobre inmigración. "Si se sintió ofendida, lo siento", agregó.

ACNUR sostiene que deportar a los inmigrantes interceptados en el mar contradice la Convención de Ginebra de 1951, que es aplicable incluso en aguas internacionales.

ACNUR dice que entre los cientos de personas deportadas en las últimas semanas había solicitantes de asilo, y pide a Italia que los vuelva a aceptar.

Casi el 70% de las 31.200 solicitudes de asilo en Italia el año pasado provenían de inmigrantes que llegaron a las costas del sur del país, según ACNUR, y casi la mitad fueron aceptados.

Las deportaciones han recibido fuertes críticas por grupos a favor de los derechos humanos, organizaciones católicas y el Vaticano.