Defensor muestra su "honda preocupación" por el procedimiento de devolución de inmigrantes de la Guardia Civil de Ceuta

CEUTA, 27 (EUROPA PRESS)

El Defensor del Pueblo ha mostrado, en el informe que presentó esta semana a las Cortes Generales sobre las actuaciones que desarrollo el año pasado, su "honda preocupación" por la "justificación" que esgrime la Comandancia General de la Guardia Civil en Ceuta sobre sus actuaciones "para impedir el acceso a territorio nacional" de los inmigrantes irregulares que intercepta en el mar.

La institución que dirige Enrique Múgica dice estar en "radical desacuerdo" con los argumentos expuestos por la Benemérita en relación con la entrega a las autoridades marroquíes de un menor y un adulto el 23 de septiembre del año pasado "sin la incoación de procedimiento alguno".

La información recopilada por el Defensor en su informe, a cuyo contenido ha tenido acceso Europa Press, "indica que el adulto intentó solicitar asilo desde que fue rescatado del agua por la Guardia Civil de Ceuta, sin que su petición fuese atendida y, asimismo, se pudo conocer que el menor había sido identificado como demandante de asilo en Marruecos".

El informe remitido por la Jefatura de la Comandancia de la Guardia Civil manifestaba, según Múgica, que el interesado no había solicitado asilo y en todo caso podría formular su petición en alguna legación de España en Marruecos. También indicaba que se devolvió al menor, porque el adulto manifestó ser su padre.

Según el Defensor la actuación de la Guardia Civil "no se ajustó a la legalidad," en primer término por "no poner a los interesados a disposición del Cuerpo Nacional de Policía, competente para efectuar la tramitación que procediera" y, en segundo, "por desentenderse de un menor de corta edad que se encuentra en una situación de riesgo evidente, como es intentar alcanzar el territorio español a nado, con el único argumento de que el adulto al que acompañaba podría ser su padre".

El Defensor afirma que le llamó especialmente la atención "que se alegara en el informe recibido que los interesados tenían la condición de náufragos, conforme a la Convención de Ginebra sobre el mar territorial y la zona contigua, por lo que debían ser tratados con arreglo a dicha convención, olvidando con ello la confluencia de otras normas internacionales como la Convención de Ginebra para los Refugiados o la Convención sobre los Derechos del Niño".

Múgica formuló en 2008 un "recordatorio sobre deberes legales" a la Delegación sobre la obligación que tiene de "retrotraer los efectos de las autorizaciones de residencia a favor de los menores extranjeros no acompañados al momento en el que los mismos fueron puestos a disposición de los servicios de protección y que en las resoluciones que concedan autorizaciones de residencia a menores extranjeros tutelados se tenga en cuenta lo previsto en la normativa sobre vigencia de la autorización inicial y de sus renovaciones".

"DISTINTAS INTERPRETACIONES"

El Defensor afirma, para terminar, que las actuaciones que ha iniciado ante la Delegación del Gobierno "con ocasión de varios episodios de devolución expeditiva de personas que intentan entrar de manera irregular" revelan "que la dificultad para aplicar la normativa de asilo surge, también, como consecuencia de la existencia de distintas interpretaciones sobre las normas a aplicar".

"En estos casos se ha podido constatar que las personas fueron interceptadas por la Guardia Civil cuando intentaban acceder a territorio español a nado, siendo entregadas acto seguido a los servicios de seguridad marroquíes", concluye.

"El informe de la Guardia Civil defiende la compatibilidad de su actuación habitual con la normativa vigente, si bien las investigaciones permanecen abiertas puesto que no queda suficientemente acreditado cómo puede cohonestarse esta práctica con las obligaciones internacionales asumidas por España y con el derecho que se reconoce a los extranjeros en el artículo 1 de la Ley 5/1984, de 26 de marzo, reguladora de esta materia, a solicitar asilo", lamenta el Defensor.