Guatemaltecos y bolivianos, los menos españolistas y los colombianos, los más

  • Madrid, 8 mar (EFE).- América Latina tiene en la actualidad la mejor imagen de España que jamás haya tenido en 500 años, aunque el sentimiento hacia la 'madre patria' no es similar en todos los países, siendo los colombianos y los dominicanos los más españolistas y los guatemaltecos y bolivianos, los menos.

Guatemaltecos y bolivianos, los menos españolistas y los colombianos, los más

Guatemaltecos y bolivianos, los menos españolistas y los colombianos, los más

Madrid, 8 mar (EFE).- América Latina tiene en la actualidad la mejor imagen de España que jamás haya tenido en 500 años, aunque el sentimiento hacia la 'madre patria' no es similar en todos los países, siendo los colombianos y los dominicanos los más españolistas y los guatemaltecos y bolivianos, los menos.

A esta conclusión se llega en el libro "La nueva imagen de España en América Latina", escrito por Javier Noya y editado por el Real Instituto Elcano, en el que se resume la opinión de los latinoamericanos a partir de los barómetros publicados por esta institución entre 2003 y 2007.

El estudio de estas encuestas revela que "quizá sea la primera vez en 500 años que España tiene una imagen" en Latinoamérica "en la que lo positivo supera ampliamente a lo negativo", a lo que contribuye que el Rey Juan Carlos sea el líder internacional más valorado.

La conquista de América, el ejercicio del poder de forma "cruel y avariciosa", el proceso de independencia a comienzos del siglo XIX y la conmemoración en 1992 del 500 aniversario del descubrimiento de Cristóbal Colón hicieron que la impresión sobre España "nunca hubiera sido buena", según Noya.

Las cosas han cambiado ahora -añade el analista- y siete de cada diez latinoamericanos (71 por ciento) tienen una buena opinión de España, frente a sólo un 12 por ciento que dice tenerla mala.

Desde un punto de vista global y ponderando todas las variables, la mejor imagen se tiene en República Dominicana, Colombia, Honduras, Nicaragua y Uruguay, a los que siguen Perú, Ecuador y Chile.

En el polo opuesto, se sitúan Guatemala y Bolivia, dos países de amplia población indígena, y algo más lejos Paraguay, Chile, Costa Rica y Argentina, mientras que México marca el punto medio entre ambos grupos.

Teniendo en cuenta el aspecto por el que se pregunte, hay variaciones entre los ciudadanos de los distintos países.

Mirando al pasado, la opinión general es que la influencia española ha sido positiva -61 por ciento-, sobre todo para venezolanos, mexicanos y centroamericanos, mientras que para el 22 por ciento ha sido negativa, en especial para peruanos y bolivianos.

Si la pregunta es sobre las inversiones españolas, cuestión que se veía de forma negativa hasta 2004, la mitad de los latinoamericanos las ven ahora positivas, sobre todo los venezolanos y dominicanos, frente a los argentinos, nicaragüenses y peruanos.

En el plano migratorio, los mexicanos son los que más alaban el trato que se da en España, mientras que los ecuatorianos y los bolivianos son los únicos que tienen una apreciación negativa.

Los países con más interés por la cultura española vuelven a ser Colombia y los centroamericanos y en el polo opuesto se sitúan Chile y Argentina.

El autor del libro destaca que Brasil no esté ni en el grupo de los más españolistas, ni en el de los menos, lo que obliga a España a esforzarse por "aumentar su visibilidad" en un país tan importante en la región.

De Venezuela, reconoce que hay una visión crítica en el plano bilateral, pero en el ciudadano medio no lo es tanto como en los discursos del presidente del país, Hugo Chávez.

Noya también considera negativo que la imagen de España se haya "polarizado" y que, en línea general, los latinoamericanos de izquierda, así como los indígenas, sean cada vez menos proespañoles, al contrario que los de derechas.

Uno de los factores que, según Noya, han ayudado a mejorar la imagen de España es la figura del Rey, el líder internacional más valorado (5,8); y le siguen el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva (5,7), y el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero (5,5).