La comunidad bangladeshí de Lavapiés celebra este domingo la llegada del Año Nuevo 1416 Bengalí

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

La comunidad bangladeshí de Lavapiés celebra el próximo domingo en la Plaza de Lavapiés la llegada del Año Nuevo 1416 Bengalí, recordando a sus compatriotas bangladeshíes y a sus compañeros indios que llevan más de tres años recluidos en los Centros de Estancia Temporal para Inmigrantes de Melilla y Ceuta.

Convocados por la Asociación Valiente Bangla, junto con la red de apoyo a migrantes Ferrocarril Clandestino, los vecinos de Lavapiés podrán unirse a la celebración en la plaza de lavapiés de la llegada del Año Nuevo Bengalí. Música, comida tradicional, canciones y bailes de este rincón de Asia se harán presentes en las calles del barrio.

Al mismo tiempo, la comunidad bangladeshí de Lavapiés quiere aprovechar la ocasión para dar a conocer a sus vecinos, y recordar al Gobierno central, la situación en la que viven 54 indios en Ceuta y 63 bengalíes en Melilla.

En Ceuta, sus compañeros indios llevan más de un año viviendo en un campamento clandestino que han levantado en los montes de esta ciudad. Llegaron allí tras huir del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), en el que llevaban más de dos años recluidos.

EN UN LIMBO JURÍDICO

Según la asociación, se echaron al monte por miedo a ser deportados. Llevan tres años viviendo en un limbo jurídico: sin derechos de ningún tipo y con una orden de expulsión que puede hacerse efectiva en cualquier momento.

En Melilla, hay otros 63 compatriotas bangaldeshíes en la misma situación. Desde hace dos años duermen fuera del CETI por temporadas. Cada sábado se concentran frente al Ayuntamiento de la ciudad para pedir algo tan básico como es su traslado a la península y, con ello, la oportunidad de iniciar una nueva vida. Su situación es tan desesperada que llegaron incluso a hacer una huelga de hambre.

Desde Madrid y Barcelona, la comunidad bangladesí apoya su lucha. Muchos conocen muy de cerca por lo que están pasando sus compañeros. 37 de los integrantes de la Asociación Valiente Bangla se echaron también al monte en 2007 para huir de la repatriación: llevaban más de dos años en el CETI de Ceuta.

Tras seis meses en el monte, varias concentraciones, la recogida de 5.000 firmas, un encierro y duras negociaciones con el Ministerio de Interior, lograron su traslado a la península y la concesión de un permiso de residencia por motivos humanitarios. Hoy, ya en Madrid, han decidido reanudar la lucha, esta vez por sus compañeros.

Y con ellos, otras asociaciones y redes sociales españolas como Papers per a Tothom, ELIN y Ferrocarril Clandestino. A principios de abril, se entregaron en el Ministerio cerca de 8.000 firmas para pedir el traslado a la península de los 54 indios de Ceuta.

La asociación apunta que el Gobierno recibió a las entidades sociales el pasado 7 de abril, pero no se logró ningún compromiso por su parte en esta reunión. El próximo 27 de abril, otras 15.000 firmas se harán llegar también al Ministerio por los balgaldeshíes de Melilla.