El Gobierno se propone hacer desaparecer la "jungla" de Calais, refugio de centenares de inmigrantes ilegales

PARÍS, 23 (EUROPA PRESS)

El ministro de Inmigración de Francia, Eric Besson, manifestó hoy su intención de hacer desaparecer "antes de fin de año" la "jungla" de Calais, en el norte de Francia, un solar donde encuentran refugio centenares de inmigrantes indocumentados que están de paso por la ciudad.

Durante una visita a Calais, Besson anunció "seis medidas concretas" para ayudar a los inmigrantes y dijo que no cree en la eficacia de establecer un "mini Sangatte", en referencia al centro de detención de inmigrantes ilegales que había antes en la ciudad.

El ministro, que visitó la "jungla", situada cerca del puerto de Calais, subrayó que "la Policía no presiona lo suficiente a los traficantes de personas y a las redes clandestinas", informó la emisora de radio Europe 1.

Entre las medidas humanitarias de Besson está "un centro de selección de peticiones de asilo que debería estar operativo el 5 de mayor", "un centro de distribución de comida", otro que "permita el acceso a una atención médica" y "un centro de acogida suplementario para las personas más frágiles", sobre todo mujeres y niños.

Pero el ministro de Inmigración también incidió en la importancia de que Reino Unido ayude a mejorar la situación. "Nuestros amigos británicos deben participar más en el control de su frontera con el espacio Schengen", dijo. "Sólo el mensaje claro y creíble de que la frontera hacia Inglaterra no se puede atravesar permitirá disuadir de forma duradera a las redes de inmigración clandestina de implantarse en Calais", añadió.

Desde que en 2002 Francia cerró el centro de Sangatte, gestionado por Cruz Roja, por las presiones de Reino Unido, que lo veía como un imán para los inmigrantes que cruzaban el canal de la Mancha en dirección a las islas, centenares de inmigrantes vagan por la región de Calais con la esperanza de llegar a Reino Unido.

Según varias ONG, en la zona de Calais vagabundean actualmente en torno a 800 inmigrantes --sobre todo afganos e iraquíes, pero también eritreos, somalíes, sudaneses, iraníes, nigerianos o kurdos--, mientras que en todo el litoral de la región Norte-Paso de Calais hay unos 1.600.