Llegan a Italia los 140 inmigrantes del carguero que pasó cuatro días a la deriva

ROMA, 20 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Gloria Moreno)

Los inmigrantes que la semana pasada fueron rescatados en alta mar por un carguero turco lograron desembarcar esta mañana en la isla de Sicilia (sur) después de pasar cuatro días a la deriva por culpa del pulso mantenido por las autoridades de Italia y Malta, que se negaban a acoger a los clandestinos en su territorio.

Finalmente, ayer las autoridades italianas aceptaron a los inmigrantes, que esta mañana llegaron a Porto Empedocle, en la isla de Sicilia, a bordo de dos embarcaciones distintas. Otro grupo de una veintena de personas que presentaban problemas de salud ya había sido trasladado ayer a Lampedusa (sur).

A esta isla también llegó ayer el cadáver de una joven embarazada que supuestamente habría muerto antes de ser rescatada por el mercante turco, donde permaneció los cuatro días que duró el pulso mantenido por Italia y Malta. Las autoridades italianas han abierto una investigación para definir las causas de la muerte.

El pasado jueves, el barco turco 'Pinar', rescató en aguas maltesas cercanas a la isla italiana de Lampedusa a 140 inmigrantes que se hallaban a bordo de dos embarcaciones a la deriva. Entre ellos había 35 mujeres, dos de ellas embarazadas. El carguero también rescató el cuerpo de una tercera joven embarazada, que había muerto durante la travesía.

La pesadilla de los 140 inmigrantes duró cuatro días, el tiempo que se tomaron Italia y Malta, los dos países más cercanos al lugar del rescate, para discutir el destino del carguero. Finalmente, el Ministerio de Exteriores italiano cedió y dejó que desembarcara en su territorio.

"Hemos acogido a estas personas, obviamente, por razones humanitarias porque la situación en la nave se estaba complicando, pero reprochamos a Malta que no haya querido intervenir", explicó el ministro de Interior italiano, Roberto Maroni.

Por esta razón, aseguró que Italia pedirá a la Comisión Europea que se pronuncie de modo definitivo sobre esta cuestión para conseguir que cada uno "haga lo que debe, es decir, intervenga en las áreas que son de su competencia".

Por su parte, el comisario europeo de Justicia, Libertad y Seguridad, Jacques Barrot, agradeció la intervención italiana pero advirtió de que, en adelante, será necesaria una "solidaridad concreta mucho más eficaz".