Un grupo de 54 inmigrantes indios cumplen hoy un año viviendo en el monte para pedir no ser expulsados

  • Ceuta, 7 abr (EFE).- Un grupo de 54 inmigrantes indios cumplen hoy un año viviendo en el monte para reclamar la atención de las autoridades y pedir no ser expulsados del país por entrada irregular. Están cansados y desesperados, pero han logrado cumplir doce meses en esta situación.

Un grupo de 54 inmigrantes indios cumplen hoy un año viviendo en el monte para pedir no ser expulsados

Un grupo de 54 inmigrantes indios cumplen hoy un año viviendo en el monte para pedir no ser expulsados

Ceuta, 7 abr (EFE).- Un grupo de 54 inmigrantes indios cumplen hoy un año viviendo en el monte para reclamar la atención de las autoridades y pedir no ser expulsados del país por entrada irregular. Están cansados y desesperados, pero han logrado cumplir doce meses en esta situación.

En tiendas de plástico fabricadas por ellos mismos, los 54 inmigrantes forman parte de un grupo de 72 indios que el día 7 de abril de 2008 decidió abandonar el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) ante las noticias de que iban a ser repatriados a su país de origen.

El calor veraniego y las lluvias invernales provocaron que 18 de estos indios decidieran volver al CETI unos meses después, aunque sus 54 compatriotas permanecen viviendo entre bichos y árboles en un monte cercano al CETI.

Ni las altas temperaturas del verano, ni las torrenciales lluvias del invierno y tampoco el hambre han conseguido minar la resistencia de estos inmigrantes que consiguen reunir entre todos unos 20 euros al día para comer, ayudados también por las aportaciones de individuales y organizaciones.

El portavoz del grupo, Gurpreet Singh, ha explicado en una entrevista con Efe que quieren que la Delegación del Gobierno vuelva a estudiar su situación, anule la orden de ser deportados y les conceda el permiso para ir a la península en busca de trabajo.

Gurpreet Singh ha recordado que salieron de la India hace cuatro años con la idea de llegar a Europa, pero fueron engañados por las mafias que los trasladaban y les abandonaron en Burkina Faso, desde donde tras dos años de viaje en los que han atravesado Marruecos, Argelia y el desierto africano llegaron a Ceuta en 2006.

La decisión de instalarse en el monte fue tomada por el colectivo como protesta tras el anuncio de Delegación del Gobierno de que iban a ser deportados a la India, después de llevar 18 meses en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), algo que el portavoz del grupo no entiende "por qué no se nos comunicó nada más llegar a Ceuta en vez de ahora".

Además, el grupo no es ajeno al precedente de las 35 personas de Bangladesh a las que se les concedió en el año 2007 el traslado a la península después de estar 'sólo' tres meses en el monte, "mucho menos que nosotros, que ya llevamos un año".

Fuentes de la Delegación del Gobierno han dicho a Efe que en el caso de los bangladesíes se accedió atendiendo a las inundaciones y terremotos ocurridos en su país, algo que el portavoz de los hindúes entiende, pero pregunta "si es necesario que mueran personas en la India para que se nos acepte".

El portavoz ha recordado que "allí hay mucha pobreza y nosotros salimos buscando trabajo y un futuro mejor para poder enviarles dinero a nuestras familias que no vemos desde hace cuatro años y ya no sabemos qué hacer para que se nos permita ir a la península".

También se ha referido Gurpreet Singh a las penurias que están sufriendo durante su estancia en el monte y ha asegurado que la vida así "es muy dura y difícil" debido al frío, las fuertes lluvias y picaduras "que han hecho enfermar a varios".

El portavoz del colectivo además ha incidido en que "en Ceuta sin papeles nadie puede trabajar", por lo que se han limitado a subsistir gracias a la solidaridad de los ceutíes 'trabajando' en reducidos grupos de aparcacoches o ayudando en las puertas de supermercados.

Mañana cumplirán un año viviendo en el monte y no saben hasta cuándo durará esta pesadilla. Es, sin duda, la otra cara de la inmigración ilegal.