Un millar de personas se han dirigido al Servicio Municipal de Orientación Jurídica de Extranjería desde enero

MADRID, 08 (EUROPA PRESS)

Un millar de personas se han dirigido al Servicio Municipal de Orientación Jurídica en materia de extranjería y lucha contra la discriminación desde enero, lo que supone el doble que los ciudadanos que usaron este servicio el año pasado y una media de 350 consultas al mes.

Según el Ayuntamiento, 1.050 personas hicieron uso de este servicio para informarse sobre todo sobre la obtención de los permisos de residencia y trabajo, con una especial incidencia en los procedimientos de arraigo social. También se ha solicitado información relacionada con reagrupación familiar, nacionalidad, racismo y otros asuntos de índole laboral y civil.

El Servicio Municipal de Orientación Jurídica se presta en los 21 distritos de la ciudad a través de un convenio suscrito con el Colegio de Abogados por una cuantía de 102.974 euros. El dispositivo presta un servicio gratuito de orientación jurídica en materia de extranjería y en supuestos de discriminación por motivos de racismo, xenofobia, homofobia y transfobia.

También se realizan actividades de sensibilización y divulgación, incluido el diseño y desarrollo de un enlace en las páginas web de ambas instituciones. Además, se han llevado a cabo diez jornadas de formación sobre la temática de la extranjería y la discriminación.

La asistencia jurídica contra el racismo y la xenofobia da cumplimiento al compromiso asumido por el Ayuntamiento de Madrid con la Red de Ciudades Europeas contra el Racismo (ECCAR), auspiciada por la UNESCO y en la que Madrid tiene un papel protagonista.

Con este servicio, el Ayuntamiento facilita a los inmigrantes el acceso a los recursos disponibles y persigue su integración efectiva en la sociedad. El asesoramiento jurídico y la información del conjunto de derechos y de obligaciones en materia de extranjería es uno de los elementos básicos para lograrla.

El servicio se presta en las sedes de los centros de servicios sociales municipales y constituye una de las novedades fundamentales del II Plan Madrid de Convivencia Social e Intercultural, que tiene entre sus prioridades la lucha contra el racismo y la xenofobia.