Septuagenarias extremeñas asisten a un taller de risoterapia en la localidad pacense de Don Álvaro

DON ÁLVARO (BADAJOZ), 1 (EUROPA PRESS) La Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) ha organizado en la localidad pacense de Don Álvaro un taller de risoterapia e inteligencia emocional en el que participan doce mujeres, cinco de ellas de más de setenta años de edad. La ideóloga y monitora de esta actividad que se imparte las mañanas de los martes y jueves en la casa de cultura de esta localidad extremeña, de tan sólo 700 habitantes, se mostró sorprendida a Europa Press Televisión, por la avanzada edad de muchas de sus alumnas, que durante este taller se ríen "hasta de su sombra". Así, Charo Feria, que es la que ha diseñado este taller "de la risa" para estas mujeres rurales apuntó que "no es muy habitual" que gente tan mayor se inscriba en estas actividades. Asimismo, subrayó que se han adaptado "con total facilidad" a las propuestas de juego como las que se desarrollan "en el suelo" y "a otros ejercicios" que implican ciertas dificultades y que afrontan con "una fuerza y una vitalidad increíble". En este sentido, detalló que la pretensión de esta actividad es "dejar marcada la sonrisa en el almas" de estas mujeres "a través del juego", para sacar "esa niña" que se lleva dentro. En este sentido, apuntó que en estos talleres se trasciende más allá de las "risas fisiológicas" y las carcajadas para llegar hasta los más hondo de las emociones. "Es tratar con risa y juego las emociones y tener tiempo para observarte a ti misma y jugar con tus emociones", explicó. Durante las dos horas que comparten estas doce mujeres, entre sonrisas, risas y carcajadas, primero relajan su cuerpo con respiraciones y estiramientos, antes de comenzar con ejercicios corporales en los que interactúan y se estimulan unas con las otras, a través de saludos, cosquillas y bailes. Una vez que rompen el hielo, se desnudan de prejuicios, y aparcan el sentido del ridículo a un lado, estas mujeres parecen trasformarse en payasos o niñas que con gran espontaneidad bromean, idean coreografías y se ponen narices de payasos hasta provocar las risas de sus compañeras. "LO PASAMOS COMO LOS INDIOS" Para Concepción Mateos, de 64 años, en este taller se lo están pasando como "los indios". "Me parece fabuloso porque las personas que nos nos reímos nunca nos reímos aquí hasta de nuestra sombra", observó. Otra de sus compañeras, Josefa Barrero, de 72 años, confesó que se encuentra más a gusto en este taller que al realizar gimnasia, ya que además de "reírse mucho", practican "actividades muy distintas que están muy bien", entre las que destacó la expresión corporal y por ello recomendó a mujeres de su edad y otras más jóvenes que se inscriban en este tipo de entretenimientos. Una de las mujeres de más avanzada edad que forman este grupo es Juana Cortés, que ya ha cumplido los 80 y quien no duda en apuntar que "nunca" se había "reído" del modo que lo hace junto al resto de compañeras durante el desarrollo de esta terapia, que además le "relaja" y "deja el cuerpo muy bien". En la misma línea se manifestó, Paca Barrero, de 71 años, quien reconoció que el taller de la risa le aporta "mucha alegría" y le hace "sentirse especial" y con más "ganas de hacer las cosas" cuando regresa a su casa.