El teléfono 116000, nueva línea de atención en casos de niños desaparecidos

  • Madrid, 21 may (EFE).- El Ministerio del Interior pondrá en marcha próximamente un nuevo teléfono de atención para los casos de niños desaparecidos -el 116000- que recogerá de inmediato las llamadas de denuncia por desaparición de menores, así como cualquier información relevante para las investigaciones policiales.

El teléfono 116000, nueva línea de atención en casos de niños desaparecidos

El teléfono 116000, nueva línea de atención en casos de niños desaparecidos

Madrid, 21 may (EFE).- El Ministerio del Interior pondrá en marcha próximamente un nuevo teléfono de atención para los casos de niños desaparecidos -el 116000- que recogerá de inmediato las llamadas de denuncia por desaparición de menores, así como cualquier información relevante para las investigaciones policiales.

La nueva "Línea directa para casos de niños desaparecidos" tendrá asignada el mismo número con el que ya funcionan servicios similares en otros países miembros de la Unión Europea como Grecia, Hungría, Países Bajos, Portugal o Rumanía.

En una instrucción interna a la que ha tenido acceso Efe, se establece también la creación del Sistema de Alerta por Desaparición de Alto Riesgo (SADAR), que permitirá a los responsables de la investigación la emisión de alertas o avisos de colaboración a los ciudadanos a través de los medios de comunicación.

El SADAR, similar al sistema Amber existente en Estados Unidos, o el Alerte Enlèvement de Francia, tendrá carácter transfronterizo en el caso de las desapariciones en las que se sospeche que el menor ha podido abandonar el país.

El nuevo protocolo, firmado por el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, fija en un único texto la actuación policial ante la desaparición de menores, así como en aquellas desapariciones de adultos consideradas de "alto riesgo", con el fin de "agilizar la capacidad de respuesta" en especial en las primeras horas "que son cruciales para el trabajo policial".

De este modo, se ordena que la unidad policial que reciba el primer aviso incorpore la denuncia a la Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar para comprobar que no se trata de ninguna de esas personas, al tiempo que avisará del caso a todos los cuerpos policiales, estatales, autonómicos o locales.

Para el Ministerio del Interior, la desaparición de un menor se presumirá siempre como de "alto riesgo" con independencia de que la ausencia sea voluntaria o no.

En el caso de los mayores de edad, la Policía valorará cualquier sospecha sobre un posible secuestro o extorsión, si es víctima de violencia de género, si ha desaparecido sin documentación o dinero, o presenta alguna discapacidad psíquica o física que pueda poner en peligro su vida, entre otras situaciones.

Una vez que se considere que la desaparición es de alto riesgo, se comunicará el hecho a Interpol, y se avisará a los puestos fronterizos y a los centros de cooperación policial y aduanera para evitar su posible salida de España.

De forma paralela, se valorará la conveniencia de emitir una alerta internacional de búsqueda para lo cual se utilizarán los cauces de cooperación policial existentes.

La nueva instrucción del Ministerio del Interior establece además la posibilidad de crear una "célula de seguimiento" del caso integrada por el delegado o el subdelegado del Gobierno de la provincia en la que se ha producido la desaparición y el mando del cuerpo policial responsable de la investigación.

Será esta "célula de seguimiento" la que decida si se envía una petición urgente de colaboración a los ciudadanos en los medios de comunicación por medio del nuevo sistema SADAR.

Además, y con el objeto de "prevenir la publicación de información que pueda perjudicar la investigación", se designará un portavoz oficial ante los medios de comunicación y un "enlace policial" que centralice el contacto con la familia de la persona desaparecida.

Se trata, como subraya la exposición de motivos del protocolo, de "incrementar la eficacia" de las investigaciones sin olvidar el "delicado componente humano" en estos casos y la "necesaria conciliación de los intereses de la investigación con el derecho de los familiares a estar informados".