ANACER señala que si se repite el uso de la píldora poscoital ésta podría dejar de ser inocua

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

La Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida (ANACER) defiende que la píldora poscoital sea dispensada con receta médica y recomienda el control médico ya que, según aseguran hoy en un comunicado, si se repite el uso de la píldora podría dejar de ser inocuo.

Ante el anuncio de la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, de que la píldora del día después se venda en farmacias sin receta médica a mujeres sin limitación de edad, el presidente de ANACER, el doctor Pedro de la Fuente, señaló que "no hay que olvidar que se trata de un tratamiento hormonal que, aunque se utilice de forma ocasional, con escasos efectos secundarios, su mal uso puede derivar a efectos no deseables más severos".

La asociación considera que la liberación de su venta podría dar lugar a un uso repetido indiscriminadamente de este medicamento, utilizándose como método anticonceptivo por personas con una información deficiente sobre los efectos secundarios. Por ello, ANACER es partidaria de la necesidad de un control médico como desde hace muchos años se realiza con los tratamientos hormonales.

Según el presidente de ANACER, "otra cuestión muy distinta es que el uso adecuado de esta píldora pueda evitar producir la alta tasa de abortos que se producen en España, por ello la asociación es sensible a esta problemática y también aboga para que se habiliten unidades específicas para su dispensa libre y gratuita, en las que también puedan ofrecerse acciones de información más eficaces que las actuales, que están mostrando su fracaso en algunos sectores de la población".

El experto explicó que "la píldora del día después es un medicamento compuesto por un gestágeno que actúa evitando la gestación por medio de diversos mecanismos. Por una parte, actúa sobre el moco cervical haciendo que sea más espeso e impenetrable y, por otro lado, inhibe la ovulación si se administra antes de ésta y, por último, es una acción anti-implantatoria cuando se administra en el momento que ya se ha producido la fecundación.