Los países africanos con mayor libertad política gozan de menores niveles de pobreza real, según estudi

El Afrobarómetro exhibe una relación proporcional entre la capacidad decisoria del pueblo y su acceso a los bienes económicos

MADRID, 30 (EUROPA PRESS)

Los países africanos que gozan de mayores libertades políticas son los mismos que registran menores niveles de pobreza, según el estudio realizado esta semana por el Afrobarómetro que destaca la drástica reducción de la llamada "pobreza vivida" --la que se aplica directamente a la vida cotidiana de los africanos-- en aquellos estados que gradualmente han ido incrementando las competencias populares para influir en la política del país.

Durante los últimos ocho años, aquellos países que han atravesado un proceso de democratización, como Zambia o Ghana, registran un acusado descenso en los niveles de pobreza. Por contra, el acceso al agua, comida y cuidados médicos se ve restringido sensiblemente en aquellos países donde la libertad del individuo para influir en las decisiones del Gobierno ha experimentado severas restricciones, siendo los casos más claros los de Zimbabue o Madagascar.

El estudio, resultado de una encuesta a más de 100.000 africanos a lo largo de cuatro rondas de sondeos realizadas entre 1999 y 2008, establece como medida objetiva la llamada "pobreza vivida", determinada en función del acceso real del individuo a cinco elementos tangibles e imprescindibles en su vida diaria: comida, agua potable, medicinas, aceite de cocina e ingreso en efectivo.

Por acceso real se entiende no la capacidad de las personas para adquirir estos bienes, sino la probabilidad de que estos cinco factores no puedan llegar a individuos que podrían adquirirlos por culpa de la incapacidad de los estados para distribuir estos materiales. "¿Cuántas veces se ha quedado usted sin...?" es la pregunta más repetida del estudio.

Los resultados arrojan un consenso absoluto en todos los países encuestados: el dinero en efectivo es el recurso al que los africanos tienen más difícil acceder, seguido de los cuidados médicos, alimentos, agua potable y aceite de cocina. En términos generales, el estudio indica que poco más de un 20 por ciento de los africanos tiene cubiertas sus necesidades básicas todos los días del año.

LIBERTAD POLÍTICA

El Afrobarómetro indica que no tiene por qué existir una relación directa entre la riqueza de un país y la pobreza de sus habitantes. Como ejemplo, el caso de Zimbabue: el país con mayor índice de "pobreza vivida" del estudio y con la mayor tasa de inflación del mundo con diferencia, donde sólo un 18 por ciento de sus ciudadanos puede alimentarse sin problemas según los resultados de la última ronda de encuestas, realizada en 2005.

En este país africano en concreto, este elevado índice de pobreza coincide con una situación política en la que el presidente Robert Mugabe ejerce de forma ininterrumpida en el poder desde hace casi 20 años y que ha sido acusado repetidas veces por la comunidad internacional de ignorar la voluntad popular de los zimbabuenses.

Se puede puntualizar que la encuesta no recoge los acontecimientos de los últimos tres años, pero de haberlo hecho, se debería tener en cuenta que el país ha experimentado en 2008 posiblemente la que ha sido la mayor crisis política de toda su historia, coincidiendo con unos niveles de inflación prácticamente inauditos: 231.000.000 por ciento a principios de 2009.

"En países donde la libertad política ha aumentado, como Zambia o Ghana, los niveles de pobreza han descendido de manera regular. Por otro lado, mientras la libertad política se reducía en Zimbabue, Senegal y Madagascar, la "pobreza vivida" ha aumentado proporcionalmente", indica el estudio.

No existe, sin embargo, una relación tan clara entre la riqueza de un país y la pobreza de sus habitantes. Botsuana y Namibia son dos de los cuatro países africanos con una renta per cápita superior a los 1.000 dólares, y sin embargo un 15 por ciento de sus ciudadanos carecen de acceso a dinero en efectivo, y más de un 50 por ciento de su población se ha encontrado en algún momento incapaz de acceder a alimentos o agua potable. En Ghana, un país cuya renta per capita es de 715 dólares al año, las carencias mencionadas afectan a un 40 por ciento de la población.

CONCLUSIONES

"Durante los primeros nueve años del siglo XX, el África subsahariana he experimentado el período más prolongado de crecimiento sostenido en décadas", indica el estudio. "No obstante, el desarrollo de los indicadores económicos no siempre se corresponde con mejoras materiales en las vidas cotidianas del africano medio".

Así, según los investigadores Robert Mattes y Michael Bratton, "la disparidad de las cifras parece terminar encajando si se aprecia un nexo común: libertad y democracia". "En cada ronda de sondeos, se ha hallado una correlación directa entre la pobreza vivida y los indicadores de libertad política", añadieron durante la presentación del Afrobarómetro en Pretoria (Sudáfrica).

"En definitiva, la pobreza vivida sigue siendo un fenómeno extendido", concluye el estudio. "Si bien la mayoría de los países encuestados por el Afrobarómetro exhiben cierta reducción de la pobreza vivida, otros no han hecho nada para impedir su crecimiento. Realizar una panorámica concreta de la situación debe tomar en consideración el estado de libertad política, y la forma en la que se relaciona con la pobreza vivida".

La Red Afrobarómetro comprende principalmente al Instituto para la Democracia en Sudáfrica (Idasa), el Centro para el Desarrollo Democrático con sede en Ghana, el Instituto para el Estudio Empírico en Política Económica de Benin, y cuenta con el apoyo técnico proporcionado por las universidades de Michigan (EEUU) y de Ciudad del Cabo (Sudáfrica).