Más de la mitad de los habitantes del mayor asentamiento porteño son extranjeros

  • Buenos Aires, 25 abr (EFE).- Más de la mitad de los habitantes del mayor asentamiento de Buenos Aires son extranjeros, en su mayoría procedentes de Paraguay y Bolivia, según indica un informe oficial divulgado hoy.

Más de la mitad de los habitantes del mayor asentamiento porteño son extranjeros

Más de la mitad de los habitantes del mayor asentamiento porteño son extranjeros

Buenos Aires, 25 abr (EFE).- Más de la mitad de los habitantes del mayor asentamiento de Buenos Aires son extranjeros, en su mayoría procedentes de Paraguay y Bolivia, según indica un informe oficial divulgado hoy.

El censo realizado por el gobierno porteño en la denominada villa 31 y 31 bis sostiene que el 50,6 por ciento de las 26.270 personas que viven allí nacieron en otros países suramericanos.

El 23,9 por ciento de los habitantes del asentamiento son paraguayos; el 16,6 por ciento, bolivianos; y el 9,8 por ciento, peruanos, mientras que el resto nacieron en distritos de Argentina, mayoritariamente en Buenos Aires, señaló el censo divulgado este sábado por el diario bonaerense La Nación.

"Los datos procesados son los que esperábamos en términos de composición poblacional. Posiblemente se ha incrementado en los últimos años la composición extranjera. Esto tiene que ver con las políticas migratorias que se aplicaron", sostuvo el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Juan Pablo Piccardo.

El funcionario consideró que "lo más importante hoy es detener el crecimiento" del número de personas que viven en chabolas y advirtió que no sólo "se duplicó la cantidad de gente" en los últimos años, sino que además "empeoró la calidad de vida".

Ante la falta de espacio en el asentamiento, proliferan las viviendas precarias de varias plantas con el consecuente riesgo de derrumbes, por lo que el gobierno porteño prohibió este año el ingreso de materiales de construcción a este barrio.

El pasado jueves, un grupo de personas de la denominada villa 31 realizó una protesta para reclamar subsidios que les permita vivir de forma digna y para rechazar la supuesta intención del gobierno de la ciudad de demoler las casas que corren peligro de derrumbe.